a)
a)Que existe una mala valoración de las pruebas, ya que tanto el Juez como el Tribunal de alzada argumentan que la recurrente no acreditó el derecho propietario y que no demostró plenamente la posesión, sin tomar en cuenta que en el proceso se demostró que la posesión vale por título, además que los testigos citaron aspectos que son de conocimiento de los vecinos respecto a la posesión, situación que también fue demostrada por las pruebas documentales que no fueron objeto de consideración.
