III. MOTIVO DEL RECURSO DE CASACIÓN
El recurrente refiere que se le otorgó una pena injusta y que en el juicio oral no se demostró de manera objetiva su participación en el delito endilgado, puesto que toda la prueba propuesta por el “Ministerio Público y la acusación particular demostraron que existe un hecho de violación contra una menor, pero en ninguna parte de esas pruebas individualizan o señalan como autor principal a mi persona , es evidente que obviaron la presunción de inocencia puesto que existió duda razonable en las pruebas testificales y documentales” (sic.), denuncia que la sentencia no guarda relación con la acusación, por otra parte en cuanto a las pruebas signadas como MP-1, MP-2, MP-3, M-P4, MP-5, MP-6, MP-7, MP-8, MP-9, MP-11 y PE-1, en todas ellas no se demostró que la víctima hubiera sido agredida físicamente menos intimidada al momento de supuesto infausto y mucho menos pudo establecer el Tribunal de Sentencia la voluntad del imputado en consumar el delito endilgado mediante una valoración psicológica, muestra de hisopado a la víctima y realizar una prueba genética para determinar el autor del hecho; manifiesta, que el Tribunal de apelación dedujo que el imputado hubiese obrado dolosamente, vulnerando los arts. 115 y 116 de la Constitución Política del Estado (CPE), el art. 370 incs. 1), 2) y 6) del Código de Procedimiento Penal (CPP), y arts. 20, 37, 38 y 40 del CP, donde “…se evidencia que no se ha individualizado correctamente al verdadero culpable no obstante de haberse escuchado a la víctima, así como tampoco se ha valorado correctamente la prueba” (sic.), atentando contra la presunción de inocencia y el derecho a la defensa.
Con relación a la temática planteada cita los Autos Supremos 307 de 11 de junio de 2003, 331 de 22 de julio de 2003, 322 de 28 de agosto de 2006 y 432 de 11 de octubre de 2006.
