II. ANTECEDENTES
De la revisión de los antecedentes venidos en casación se establece lo siguiente:
II.1. Sentencia.
Por Sentencia N° 12/2020 de 21 de octubre (fs. 61 a 93), el Tribunal de Sentencia Penal Primero de Yacuiba del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, declaró a Marcial Rengifo Zeballos, autor de la comisión del delito de Enriquecimiento Ilícito, previsto y sancionado por el art. 27 de la Ley 004, imponiendo la pena privativa de libertad de cinco años, así como la inhabilitación para el ejercicio de la función pública y/o cargos electos por el lapso de cinco años, más multa de 200 días con un valor Bs. 10 por día, al haberse acreditado y probado los siguientes hechos: “Con relación a la comprobación de delito y responsabilidad del imputado, a partir de lo que evidencia el dictamen pericial de Auditoria Forense, especialmente el punto de pericia uno, valoración de las MP3 boletas de pago cuando Marcial Rengifo era ejecutivo seccional de desarrollo de Yacuiba, con un ingreso líquido pagable oscilante en Bs. 11572.05, MP28 extracto de la AFP y MP11 extracto de movimiento de las cuentas del banco unión N° 10000003042102 perteneciente a Marcial Rengifo Zeballos, durante el periodo de junio de 2010 a diciembre de 2014, se llega a determinar que el acusado DEBIA tener ingresos legítimos proveniente de su salario, por un monto de Bs. 643.185,90 (Seiscientos cuarenta y tres mil ciento ochenta y cinco 90/100 BOLIVIANOS) sin embargo, los movimientos en su cuenta bancaria, reflejan que más bien sus ingresos durante la gestión 2010-2014, fueron Bs. 948.676,82 (novecientos cuarenta y ocho mil seiscientos setenta y seis 82/100 BOLIVIANOS); Es decir, que el acusado cuando era funcionario público, en su cuenta del banco unión, recibió no solamente el depositó de su sueldo, si no que existieron depósitos de dinero en importes significativos realizados durante los periodos de 2010, 2011, 2012, 2013 y 2014, los cuales alcanzar conforme a la suma que realiza el perito a un total de Bs. 182.610,00 (Ciento ochenta y dos mil seiscientos diez 00/100 BOLIVIANOS), que no se sabe el origen de esos depósitos, sin embargo, hay que aclarar que el perito solamente ha sumado los depósitos de dinero significativos, como son de bs. 90.610,00 de 15/11/2010; bs. 9.000 el 18/02/2011; bs. 19.000 el 30/03/2011; bs. 5.000 el 27/10/2011; bs. 10.000 el 15/02/2012; bs. 10.000 el 22/03/2012; bs. 10.000 el 12/07/2012; bs. 7.000 el 05/10/2012; bs. 5.000 el 20/10/2012; bs. 5.000 el 21/03/2013; bs. 5.000 de 26/04/2013 y bs. 7.000 el 25/10/2014; porque de la valoración de la prueba MP11, se puede observar otros depósitos de dinero recurrentes mes a mes en montos de Bs. 908, bs. 764 y bs. 454 etc. Por lo que el monto de dinero extra depositado en las cuentas del entonces ejecutivo seccional de desarrollo, es mucho más cuantiosa que la suma realizada por el propio perito forense.
Con relación a sus egresos, se evidencia también a través de la MP11 y reflejados en el dictamen pericial, que estos alcanzan a una suma de Bs. 934.113,22 (Novecientos treinta y cuatro mil cientos trece 22/100 BOLIVIANOS). Es decir, inclusive en un monto superior a los Bs. 643.185,90 proveniente de su salario.
El principal elemento del delito endilgado, es el incremento significativo del patrimonio de un funcionario público, es comparación con los ingresos lícitos, a partir de ello y conforme lo determina el punto uno de la pericia, este tribunal concluye que, en el presente caso, se ha demostrado, que el acusado incrementó su patrimonio monetario mientras era ejecutivo seccional de desarrollo, porque a partir de la MP10 Certificaciones de bancos, el acusado, además de la cuenta en el banco unión, solamente tenía una cuenta en Banco Prodem que manejo durante las gestiones 2010 a 2012 y que a partir del 31/01/2011 la cuenta solamente tenía un saldo de 16.57 bs; de la valoración de la MP9 INFORME LEGAL DEL INRA, se evidencia que el imputado no tenía registro de propiedad en zona rural, con la MP6 Certificación de la unidad de vehículos G.A.M.Y, y la MP25 también de la unidad de vehículos de la Alcaldía Municipal de Yacuiba, MP7 y MP23 Certificaciones de tránsito, queda demostrado que el acusado no tenía vehículos registrados a su nombre, como también por la MP8 se demuestra que el imputado tenía desde el año 2007, su NIT en INACTIVO AUTOMATICO, todas estas pruebas llevan a la convicción de este tribunal que al no poseer vehículos, terrenos, empresas, que le generen rentas extras, efectivamente el único ingreso legitimo del acusado durante las gestiones 2010 a 2014, fueron sus salarios mensuales, que tal y como ya se tiene expresado, sumados llegaban a un monto de Bs. 643.185,90 sin embargo, los movimientos en sus cuentas bancarias, reflejan ingresos de Bs. 948.676,82 y egresos de Bs. 934.113,22, que no se tienen justificados.
Asimismo, con relación a su patrimonio, a partir de la MP2 CERTIFICACIONES Y FOTOCOPIAS LEGALIZADAS DE LAS DECLARACIONES JURADAS DE BIENE Y RENTAS, presentadas por Marcial Rengifo Zeballos, se llega a determinar que en la Declaración jurada de bienes y rentas de 27/05/2010 registra como activos Bs. 155.000, pasivos bs. 56.560 y patrimonio neto Bs. 98.440; declaración jurada de 27/07/2012, registra como activos Bs. 56.000 pasivos bs. 40.000 y patrimonio neto Bs. 16.000; es decir, bajo su patrimonio de Bs. 98.440 a Bs. 16.000 y que la suma de sus sueldos llega a Bs. 172.380; declaración jurada de 20/11/2012, registra como activos Bs. 56.000, pasivos bs. 40.000 y patrimonio neto Bs. 16.000; manteniéndose su patrimonio neto en Bs. 16.000 y sus rentas aumentan a bs. 33.150; declaración jurada de 02/12/2014, registra como activos Bs. 56.000, pasivos Bs. 527.324 y patrimonio neto Bs. 471.324 es decir, ingresa en negativo en el año 2014 y sus sueldos llegan a Bs. 249.730; este tipo de incoherencias que se reflejan en las DDJJ, hacen verosímil su contenido, no solo porque existen errores omisiones en la consignación de los activos si no que los años de adquisición no condice ni siquiera con la prueba de descargo presentada, ya que por la PD 4) el monto de venta del camión Nissan Cóndor es de 15.000 dólares y se da en el año 2011 y sin embargo, recién es en el año 2014,asi se consigna en la DDJJ que se indica que se vendió el camión Nissan en bs. 56.000, pero como valor del bien no como valor de su venta (…)”.
II.2. Apelaciones restringidas.
Contra la referida Sentencia, Marcial Rengifo Zeballos (fs. 1367 a 1400 vta.) formuló recurso de apelación restringida, alegando la existencia de defecto de sentencia, contenido en:
Errónea aplicación de la ley penal sustantiva del art. 27 de la Ley 004 por incorrecta apreciación del delito de Enriquecimiento Ilícito, bajo los siguientes fundamentos:
Consideran la existencia del delito de Enriquecimiento Ilícito por haber recibido en su cuenta bancaria, una suma de Bs. 182.610, más del total de sus salarios durante 5 años que estuvo en la función pública; sin que exista una explicación razonada de porqué consideran que ese monto de dinero recae en el concepto de “incremento desproporcionado” de su patrimonio, cuando según el propio Tribunal, en la gestión 2010 cuando ingresó a la función pública “se llega a determinar que en la declaración jurada de bienes y rentas de fecha 27/05/2010 registra como activos Bs. 155.000, pasivos Bs. 56.560 y patrimonio neto Bs. 98.440”, no encontrando de qué manera se puede considerar que ese “excedente”, de dinero respecto a los ingresos por sueldos pueda ser considerado un incremento desproporcionado de su patrimonio cuando se tiene acreditado por el mismo Tribunal de Sentencia que cuando ingresó a la función pública su patrimonio era de Bs. 155.000 y que esta cantidad que ya estaba en su patrimonio en el año 2010, no reviste la característica de desproporcionada frente a los Bs. 182.610 que habría ingresado a su patrimonio en 5 años.
Bs. 182.610 de supuesto “incremento” menos Bs. 155.000 que tenía como patrimonio en el 2010 al ingresar a la función pública; se tiene un total de Bs. 27.610 que habría incrementado en su patrimonio en 5 años, es decir, que repartidos ese monto en 5 años, se afirma que consideran como incremento desproporcionado el hecho de haber ingresado a su patrimonio un promedio de Bs. 5.522 por cada año en la función pública; esto equivale a Bs. 460 por mes; monto que no reviste la exigencia típica de incremento desproporcionado del art. 27 de la Ley 004 tornando la aplicación de la ley sustantiva en errónea.
Se puede constatar que fue condenado en función de subjetivismo y conjeturas del Tribunal de mérito, que especula que el hecho de retirar periódicamente Bs. 500, del cajero automático durante el tiempo que tenía su sueldo como ejecutivo seccional significa que se hubiera enriquecido del cargo, apartándose de manera grosera del marco legal del art. 27 de la Ley 004 que habla del incremento desproporcional del patrimonio y no así de la forma en la que el funcionario público disponga su sueldo.
Se lo condena por no haber demostrado la licitud del monto de dinero que excede a los percibidos por sus salarios, sin considerar que dichos montos no configuran un incremento desproporcionado respecto al patrimonio que tenía antes de ingresar al cargo público y que durante el juicio su defensa desvirtuó la existencia de bienes muebles e inmuebles ostentosos que según la hipótesis acusatoria configuraban el Enriquecimiento Ilícito, tornando en una evidente vulneración de su derecho a la defensa.
Errónea aplicación de la Ley Penal sustantiva del art. 27 de la Ley 004, por considerar que, para adecuar la conducta al delito, opera la inversión de la carga de la prueba, toda vez que el Tribunal de Sentencia bajo el incorrecto entendimiento que la Ley 004 habría invertido la carga de la prueba en materia de delitos de corrupción cometidos por funcionarios públicos; extremo que no resulta ser evidente, tomando en cuenta que ninguna norma de la mentada ley 004 indica tal desacierto jurídico; es más, la presunción de inocencia y la correspondiente carga de la prueba de los acusadores, constituye un pilar fundamental del debido proceso y uno de los derechos ciudadanos elementales que se recogen en Tratados y Convenios Internacionales, incurriendo en infracción a su derecho a la presunción de inocencia recogidos por el art. 116 I de la Constitución Política del Estado (CPE) y art. 6 del Código de Procedimiento Penal (CPP).
Denuncia defecto de sentencia previsto en el núm. 5) del art. 370 del CPP, por vulneración de la garantía constitucional del debido proceso por falta de fundamentación y motivación de la sentencia por inobservancia del art. 124 del CPP, que constituye además defecto absoluto de acuerdo al art. 169 núm. 3) del CPP, bajo los siguientes fundamentos:
Con relación a la prueba de cargo, no aplica las reglas de la sana crítica en el momento de la valoración de cada testimonio en el juicio oral, reemplazando este trabajo intelectivo con una transcripción resumida de las declaraciones de los testigos de cargo, careciendo la sentencia de la debida motivación y fundamentación.
Respecto a la prueba pericial Dictamen Pericial de Auditoría Forense, el Tribunal otorga un valor positivo al informe del perito, por tratarse de un perito experto miembro del IDIF, aplicando en consecuencia el sistema de apreciación de la prueba tasada.
Referente a la prueba de descargo el Tribunal nuevamente cae en la práctica generalizada de realizar una relación de la prueba rendida, aparentando realizar un análisis, hace un resumen de ella, complementando con una genérica afirmación en todas las declaraciones señalando que “Este tribunal valora la declaración de manera positiva con relación a los datos personales del acusado donde vive su familia, los terrenos de la comunidad la grampa que son comunitarios y como el padre del acusado podría heredar”, con relación a las declaraciones de los testigos Lucas Evangelio Cáceres, Isaac Martin Tijera, Daniel Salamanca Cruz, Santos Rengifo Zeballos, no tienen utilidad para la averiguación de la verdad histórica de los hechos denunciados y solo tienen importancia para determinar la personalidad del acusado, sin mayor explicación de esta afirmación.
Denuncia que la sentencia se sustenta en hechos no acreditados e inexistentes y en una defectuosa valoración de la prueba, bajo los siguientes fundamentos:
Violación de la lógica como postulado de la Sana Crítica, puesto que en la fundamentación fáctica se demuestra que a pesar de no tener NIT ACTIVADO desde el año 2007 en Impuestos Nacionales, existe prueba testifical que demuestra que su persona si tenía una actividad comercial que le generaba ingreso, corroborado por sus pruebas de descargo.
Trasgresión de la Ley de derivación como regla de la lógica, producto de una incorrecta valoración de la prueba, apartada del marco de razonabilidad.
Trasgresión de la experiencia como postulado de la sana crítica, puesto que la conclusión que no tiene una actividad comercial al tener inactivo el NIT en el Servicio de Impuestos Nacionales, trasgrede la experiencia, que prevé el conocimiento, toda vez que la gran mayoría de las personas que ejercen una actividad comercial lo hacen de manera informal sin registro en FUNDEMPRESA y NIT, por ello esa afirmación es falsa, constituyendo un hecho no cierto, incompatible con la experiencia misma.
Defecto de sentencia previsto en el núm. 11) del art. 370 del CPP, toda vez que, lo señalado en la “Fundamentación Fáctica” de la Sentencia, no se encuentra establecido en las acusaciones fiscal y particular, ni tampoco en el apartado “II Fundamentación del hecho, circunstancia objeto del juicio”, de la sentencia, en el que se demuestra que se realizó una transcripción de las acusaciones, situaciones de hecho en que se funda la sentencia condenatoria, que no fueron contempladas en las acusaciones y menos en el apartado I de la Sentencia, pero que extrañamente figuran como base dispositiva de la sentencia condenatoria, no existiendo correspondencia entre los hechos establecidos en las Acusaciones y los hechos establecidos en la Sentencia Condenatoria, demostrándose incongruencia entre la acusación y la sentencia.
II.3. Auto de Vista impugnado.
Por Auto de Vista N° 46/2022 de 03 de noviembre, la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, declaro sin lugar el recurso de apelación planteado; en consecuencia, confirmó la sentencia apelada, con los siguientes argumentos:
Con relación al defecto de sentencia previsto en el art. 370 núm. 1) del CPP, estableció: “De la lectura de la sentencia impugnada en las consideraciones que realiza el Tribunal ad quo a tiempo de dictar Sentencia, adecuó correctamente el accionar del acusado dentro de los alcances Articulo 27 de la Ley 004, toda vez que el Ministerio Público ha logrado demostrad que el acusado en calidad de Ejecutivo Seccional de Desarrollo del Municipio de Yacuiba provincia Gran Chaco del Dpto. de Tarija, incrementó su patrimonio luego de haber ingresado a la función pública en junio de 2010 hasta diciembre de 2014, de acuerdo a sus declaraciones juradas de bienes y rentas realizadas ante la Contraloría General del Estado, antes de tomar posesión al cargo Ejecutivo Seccional, el patrimonio neto ascendía a Bs. 98.440 sin embargo, conforme a las mismas declaraciones juradas efectuadas posteriormente por el encausado, el patrimonio aumentó a Bs. 172.380 par agosto de la gestión 2010; bs. 33.150 par a noviembre de 2012 y bs. 249.730 para finales de la gestión 2014, incremento desproporcionado al salario mensual percibido como funcionario público y comparando el ingreso legítimo, como egresos realizados como cualquier persona natural por este periodo de tiempo, tomando en cuenta además que el salario mensual establecido por ley departamental era ejecutivo seccional de desarrollo es de Bs. 11.050 como total ganado, al cual se suma un bono de frontera del 20% y no así corresponde al líquido pagable ya que se realizan las respectivas retenciones de ley con descuentos. En la Declaración Jurada de Bienes y Rentas de fecha 02/02/2014 declaró poseer un total de bienes activos de Bs. 56.000, también habría hecho levantar construcciones en su domicilio particular siendo evaluada la casa en $us. 150.000 que al tipo de cambio resulta Bs. 1.047.000; es propietario de una distribuidora de cerámica y material de construcción en Yacuiba, que consta de distintas maquinarias para el transporte y distribución de los materiales negocio particular ubicado al lado del Regimiento Aroma N° 3 de Caballería galpón grande y dicha propiedad y materiales en depósito estarían valuadas en $us. 160.000. resultando que el imputado en las declaraciones juradas de bienes y rentas declaro un total de bienes activos de 56.000 con el propósito de ocultar el verdadero valor de los bienes muebles e inmuebles adquiridos en su gestión que suma aprox. Bs. 2.826.900.
De lo expuesto precedentemente se puede evidenciar que el Tribunal ad quo no ha incurrido en errónea aplicación de la ley sustantiva conforme se denuncia; de la revisión de la sentencia impugnada se puede colegir que el Tribunal ad quo ha realizado una valoración lógico jurídico de todos los elementos de prueba introducidos a juicio; mismos que de acuerdo al prudente arbitrio y a las reglas de la sana critica, en base a la apreciación conjunta y armónica de toda la prueba producida de conformidad al art. 173 del CPP; realizando en tal sentido una correcta subsunción de los hechos al tipo penal en base a la documental presentada como ser en la documental asignada como MP2 Certificación y Fotocopias de la Declaraciones Juradas emitidas por la Contraloría General del Estado Plurinacional que es un organismo técnico de control fiscal y que tiene como rol efectuar un control en lo económico, administrativo y financiero del sector público, asimismo las declaraciones juradas son documentos legales en los cuales los funcionarios deben volcar información patrimonial bajo juramento para quienes ejercen cargos públicos, de esta manera las DDJJ se presentan como herramientas claves para la detección de actos de corrupción, porque nos permiten identificar posibles enriquecimientos ilícitos, incompatibilidades y conflictos de intereses, precisamente los datos que se reflejan en los formularios que ha realizado Marcial Rengifo al momento de jurar como ejecutivo seccional y durante su gestión, reúne detalles sobre bienes muebles e inmuebles, ingresos, valores y pasivos que no ha sido consistente a través del tiempo y que además, se ha visto que no se ha consignado un valor real o valor alguno por lo que esta situación genera incertidumbre en cuanto a la existencia de su patrimonio real del funcionario público, el recurrente refiere que el Tribunal aplica erróneamente la ley sustantiva al condenarle por enriquecimiento ilícito cuando se ha probado que no existe tal riqueza y que el recurrente no tenía registrado a su nombre vehículos ni propiedades rurales, ni empresas y que solo fue condenado en función a subjetivismo y conjeturas del Tribunal de mérito, de la revisión de la sentencia en el presente caso, en la declaración jurada se verifica que Marcial Rengifo Zeballos ha dado montos de manera figurativa y ha detallado inclusive propiedades sin contar con derecho propietario, lo cual generó convicción en al Tribunal para comprobar que el acusado es responsable por el ilícito tipificado además de dar datos erróneos con relación al año de adquisición de los inmuebles, cambiando los años tal y como se figura en la declaración del año 2010 y en la del año 2012, además que el acusado no habría presentado declaraciones juradas en los años 2011 y 2013 y aunque habría una incoherencia en los montos de los bienes que fue declarado por Marcial Rengifo Zeballos, corresponde a este Tribunal de Alzada verificar si el Tribunal ad quo ha hecho una correcta valoración que del análisis de la sentencia impugnada se verifica que la valoración efectuada por mayoría de votos de los miembros del Tribual ad quo es coherente por las razones expuestas, tomando en cuenta que ha realizado una correcta, el cual efectúa una valoración de las circunstancias y las consecuencias del delito. Considerando este Tribunal de Alzada que el Tribunal de mérito ha logrado establecer la comprobación y responsabilidad del imputado en merito a la valoración de la prueba conforme a la sana critica por lo cual no existe una errónea aplicación de la ley.
Debemos señalar que el tribunal ad quo aplicó correctamente la Ley 004 toda vez que se trata de una ilícito que fue cometido por Marcial Rengifo Zeballos quien era ejecutivo seccional de desarrollo de Yacuiba y tenía la calidad de funcionario público, de la premisas de la sentencia se tiene la certeza de la existencia de los hechos y la culpabilidad del acusado y la correcta aplicación de la ley, en ese sentido el Tribunal ad quo de la valoración del dictamen pericial en auditoria forense en la valoración de la MP3 boletas de pago, la MP28 extracto de la AFP la MP11 extracto de movimiento de cuenta del Banco Unión se llega a determinar deba tener ingresos legítimos proveniente de su salario por un monto de 643.185,90 (Novecientos cuarenta y tres mil ciento ochenta y cinco 90/100 bolivianos), sin embargo, los movimientos en su cuenta bancaria, reflejan que más bien sus ingresos durante la gestión 2010-2014 fueron Bs. 948.676.82 (Novecientos cuarenta y ocho mil seiscientos setenta y seis 82/100 bolivianos); es decir, que el acusado cuando era funcionario público, en su cuenta del banco unión, recibió no solamente el depósito de su sueldo, si no que existieron depósitos de dinero en importes significativos realizados durante los periodos de 2010, 2011, 2012, 2013 y 2014 los cuales alcanzan conforme a la suma que realiza el perito, a un total de Bs. 182. 610,00 (Ciento ochenta y dos mil seiscientos diez 00/100 bolivianos), que no se sabe el origen de esos depósitos y egresos de Bs. 943.112,22 (Novecientos cuarenta y tres mil ciento doce 22/100bolivianos) lo cual va relacionado con el retiro de Bs. 500 (Quinientos bolivianos) diarios, los mismos que cesaron cuando Marcial Rengifo deja de ser Ejecutivo seccional dando a entender de que el acusado poseía recursos financieros desproporcionados a su patrimonio, por lo que el Tribunal ad quo verifica a través del análisis de todos los elementos probatorios que el acusado incremento su patrimonio mientras era ejecutivo seccional de desarrollo, ya que según la MP9 informe del INRA el mismo no tenía registro de propiedades en zona rural, también la MP6 y MP25 certificaciones de la unidad de vehículos MP7 y MP23certificaciones de Transito se demostró que no tenía vehículos registrado a su nombre lo que lleva a la convicción al tribunal ad quo que al no poseer vehículos, terrenos, empresas y los movimientos en su cuenta bancaria llegaba a un monto superior al salario de ejecutivo seccional, de lo cual se concluye que su conducta se adecua al delito acusado de Enriquecimiento Ilícito, ya que este tipo penal entre sus elementos constitutivos determina incrementar desproporcionalmente su patrimonio; por lo que del análisis de la sentencia debe concebirse en tal sentido que el Tribunal ad quo por mayoría de sus miembros ha efectuado una correcta aplicación de la Ley 004”.
Con relación al defecto previsto en el núm. 5 del art. 370 del CPP, estableció: “…en la sentencia impugnada se verifica, que el Tribunal ad quo por mayoría de sus miembros, al momento de la subsunción de la conducta del imputado Marcial Rengifo Zeballos al delito de Enriquecimiento Ilícito señala que el mismo incrementó su patrimonio desproporcionalmente conforme se tiene de los elementos probatorios que fueron introducidos al juicio, por lo que colige claramente que la sentencia se encuentra debidamente fundamentada y motivada…”
Defecto de Sentencia previsto en el art. 370 núm. 6) del CPP, estableció: “…Se verifica que el Tribunal ad quo efectuó una valoración integral y compulsa son todos los elementos incorporados al juicio; como se puede verificar del fallo impugnado que el Tribunal valora el Dictamen Pericial en Auditoria Forense como ser la MP3 boleta de pago cuando Marcial Rengifo era ejecutivo seccional de Desarrollo de Yacuiba con un líquido pagable de 11.572,05, MP28 extracto de la AFP, MP11 extracto de movimiento de la cuenta de banco unión N° 10000003042102 de junio de 2010 a diciembre de 2014 por el cual se llega a determinar que los ingresos del acusado durante la gestión 2010 a 2014 fueron de 948.676.82, lo cual da a entender que cuando el acusado era funcionario público no solamente depositó de su sueldo sino que también del extracto de movimiento de su cuenta del banco unión existieron depósitos realizados en un monto de 182.610.00 durante la gestión 2010 a 2014 que no se sabe el origen de esos depósitos, de la mp10 certificaciones de bancos, MP9 informe del INRA, donde el Tribunal ad quo evidencia que el imputado no registraba propiedades en la zona rural y tampoco tenía vehículos registrados a su nombre conforme la MP25, MP7, MP23 y la MP8 el NIT se encontraba inactivo.
Con relación al patrimonio del acusado conforme la MP2, se llega a determinar que en las mismas existen incoherencias porque existen errores omisiones en la con asignación de activos, sino que también en los años de adquisición no condicen con la prueba de descargo PD4 lo cual llevan a la convicción del Tribunal sobre la responsabilidad del acusado.”
Con relación al defecto de Sentencia previsto en el art. 370 núm. 11) del CPP, resolvió: “En el caso de autos se tiene que la sentencia se basó en el delito por el cual el Ministerio Público ha presentado el pliego acusatorio, siendo este de Enriquecimiento Ilícito, lo cual este Tribunal de Alzada no encuentra que haya una incongruencia entre la sentencia y la acusación, toda vez que de la revisión de las sentencia se verifica que Marcial Rengifo Zeballos fue acusado por el delito de Enriquecimiento Ilícito el cual fue probado a través de toda la prueba reunida que el acusado posee un patrimonio mayor que el que puede justificar su sueldo, siendo que en las declaraciones juradas dio datos falsos empero de los informes periciales, como así también de las fotocopias legalizadas de las declaraciones juradas el Tribual ad quo pudo comprobar la responsabilidad de Marcial Rengifo donde había declarado tener bienes registrado a su nombre, empero con la prueba presentada se llegó a verificar que el acusado no cuenta con propiedades, empresas a su nombre concluyendo el Tribunal ad quo por mayoría de sus miembros en una sentencia condenatoria en contra del acusado Marcial Rengifo Zeballos, en el entendido que la conducta desplegada por el encausado se acomoda al delito de Enriquecimiento Ilícito, toda vez que no logró justificar el origen de los depósitos sobrantes de su salario mensual…”
