II. SOBRE LOS MOTIVOS DEL RECURSO DE CASACIÓN
El recurrente, previa exposición de antecedentes procesales y transcripción de los motivos de su apelación restringida, reclama como primer agravio, que el Auto de Vista, respecto a su denuncia concerniente a la errónea aplicación del art. 312 del CP, alegó que no se había aplicado incorrectamente el mismo, que al tratar de subir el buzo, estaba demostrado los actos impúdicos, argumento que a su criterio, no directamente constituye delito, siendo que lo que se debió demostrar era el fin libidinoso, que no fue esclarecido por el Auto de Vista, puesto que, no determinó cuál el fin libidinoso, que implica determinar qué parte del cuerpo se tocó, qué parte del cuerpo haría que su persona tenga ese fin de poder satisfacerse sexualmente, aspecto que no fue respondido por el Tribunal de alzada, no analizando correctamente su reclamo, limitándose a referir lo que el Tribunal inferior señaló, lo que le resulta incorrecto.
Por otra parte, el recurrente señala que respecto a su segundo reclamo concerniente a la errónea aplicación del art. 342 del Código de Procedimiento Penal (CPP), en el que precisó que el Ministerio Público solo lo acusó por el delito de Violación de Infante Niña, Niño o Adolescente, no manifestando que se lo condene por el delito de Abuso Sexual; el Auto de Vista señaló que, aún de oficio por el principio iura novit curia, se puede cambiar el tipo penal, porque pertenecen a los mismos delitos familiares, aspecto que le resulta totalmente contradictorio al principio de congruencia, por lo que el Auto de Vista le resulta incorrecto.
El recurrente manifiesta que en relación a su tercer reclamo referente a la Errónea aplicación del art. 116 de la Constitución Política del Estado (CPE), puesto que, al existir dos pruebas similares; empero, contradictoras en la testificación, existió duda razonable, no aplicando la Sentencia lo más favorable; sin embargo, dicho reclamo fue obviado por el Auto de Vista, no refiriéndose al respecto, aspecto que vulnera el debido proceso, al no existir la fundamentación correspondiente ante su reclamo.
Finalmente, el recurrente señala que respecto a su reclamo concerniente al defecto de sentencia previsto por el art. 370 núm. 6) del CPP, falta de valoración o incorrecta valoración de la prueba de descargo AZ-D2, consistente en informe psicológico de las menores de edad; el Auto de Vista señaló que “con relación a las pruebas con los códigos AZ-D-2, no desvirtúan las incriminaciones realizadas por las hoy víctimas en contra del hoy acusado. En suma es absolutamente inconsciente la alegación hecha por la parte apelante sobre este punto de análisis, toda ves que, no es posible negar los hechos suscitados en fecha 24 y 25 de marzo del 2018”, argumento que indica que los motivos del 24 y 25 no son posibles de negar, como si hubiere muchas pruebas idóneas, siendo la única prueba el informe, desconociendo totalmente la prueba AZ-D2, alegando que no desvirtúa; empero, no explica por qué no desvirtúa, no siendo tomada en cuenta que hace el indebido proceso en su elemento de falta de fundamentación de hecho y de derecho, resultándole el fallo incorrecto, no respondiendo nada sobre éste último reclamo, ratificándose en anteriores fundamentos.
Sobre las problemáticas planteadas el recurrente invoca los Autos Supremos 410/2004 de 3 de agosto, 597/2003 de 27 de noviembre, 004/2007 de 26 de enero, 339/2010 de 1 de julio, 021/2007, 0145/2013-RRC, 287/2013-RRC de 4 de noviembre, 248/2012-RRC de 10 de octubre, 235/2019-RA de 22 de abril y 251/2012 de 12 de octubre.
