AS/1848/2022-RRC
Tribunal Supremo de Justicia Bolivia

AS/1848/2022-RRC

Fecha: 05-Dic-2022

II. ANTECEDENTES

De la revisión de los antecedentes venidos en casación se establece lo siguiente:

II.1. Sentencia.

Por Sentencia 28/2021 de 7 de octubre, fs. 307-327, el Tribunal de Sentencia Segundo de Sucre del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, declaró a José Simón Miranda Flores, autor y culpable del delito de Violación de Infante, Niña, Niño o Adolescente calificado según los arts. 308 bis y 310 inc. g) del CP, imponiendo la pena de veinticinco años de presidio, el pago de costas y daños y perjuicios a favor de la víctima.

Por otro lado, el citado Fallo declaró la absolución de Javier Carmona Arias por igual tipo penal, considerando la aplicabilidad del supuesto contenido en el art. 363 m. 2) del Código de Procedimiento Penal (CPP), acorde a los siguientes fundamentos:

“(…) se evidencia en el acusado, José Simón Miranda Flores porque con pleno conocimiento y voluntad considero seriamente la realización del delito de violación, toda vez que al ser su cuñado y que la menor iba a su domicilio, este le realizaba toques impúdicos en sus partes íntimas para posteriormente agredirla sexualmente, todo esto se suscitó desde que la menor tenía 7 u 8 años, llegándose a prolongar dichas agresiones hasta la gestión 2018, para asegurar el resultado el imputado se cercioro que su esposa e hijos no estén en el domicilio y si en caso estaban los menores se encerraba en su cuarto con la menor para agredirla sexualmente y siempre actuó en horas de la tarde ya sea en su casa y/o talleres que este tenía bajo amenazas realizadas a la menor, estableciéndose en consecuencia que el acusado tenía pleno conocimiento de las consecuencias de su conducta.

En la conducta desplegada por Javier Carmona Arias, existe duda razonable, toda vez que no se tiene certeza de la comisión del delito de Violación o que el mismo hubiese actuado deliberadamente, aspecto que no se ha demostrado en el debate como elemento intrínseco de la conducta endilgada.

(…) se evidencia en el acusado, José Simón Miranda Flores, quien agredió a la víctima cuando esta tenía 7 u 8 años, a partir de la gestión 2010 en diferentes horarios, en las calles Andreotti, N°171, Luis Mendizábal s/n y Samaipata s/n de la ciudad de Sucre, toda vez que en una ocasión cuando fue de visita al domicilio de su hermana ubicado por la zona de la Terminal, esta se encontraba descansando en la casa de su hermana, ya que ese día su hermanastra y su cuñado fueron a una fiesta y que llegaron un poco mareados, por lo que la víctima fue a acostar a su hermana en su cuarto, luego de ello la víctima se fue a dormir al cuarto de sus sobrinos (Mikaela y Sebastián), donde todos se encontraban durmiendo en una sola cama, aprovechando esta circunstancia el acusado ingreso a dicha habitación y empezó a tocar a la víctima con sus manos por encima de su ropa (buzo y una polera), para luego tocarle las piernas, las caderas, los pechos y la parte intima (vagina), por lo que la menor empezó a revolcarse en la cama porque le incomodaba y como acto de defensa, que ante esta agresión no le dijo nada porque tenía miedo y que solo atinó a decirle que se fuera del cuarto, pero que no recuerda si se fue porque se había quedado dormida. Posteriormente, cuando la hermana de la menor se trasladó al inmueble ubicado por el mercado Abasto, y cuando la víctima fue de visita a dicho domicilio en horas de la tarde, el acusado José Simón Miranda Flores aprovechando que su esposa vendía frutas en el Mercado y no se encontraba en el domicilio, saco a sus hijos de la habitación y procedió a tocar todo el cuerpo de la menor con sus manos y boca, para posteriormente introducir su miembro viril en la vagina de la menor, que este hecho se repitió por varias ocasiones llegándole a insinuarle que cuando le guiñe del ojo ella debía ir al taller para que estuviera con él. Del mismo modo, se tiene establecido que el acusado la agredió sexualmente en el taller ubicado cerca al mercado Abasto, ya que la madre de la víctima sin darse cuenta cada que lavaba el mandil o la chompa del colegio, lo llevaba en una bolsita para hacer secar dichas prendas en el referido taller porque tenía calaminas y era muy soleado y que cuando la menor iba a recoger su mandil y su chompa para ir a su colegio, el acusado no le dejaba salir sin pedirle el favor de que estuviera con él, incluso cuando la víctima intentaba salir del taller no la dejaba ya que el acusado aseguraba la puerta y siempre utilizando la fuerza le hacía lo mismo, para ello su cuñado encontraba ciertas excusas y la forma exacta de que la víctima llegue a su taller para agredirla sexualmente, que estos eventos acontecieron en razón de que el acusado formulo amenazas en contra de su hermana y de sus sobrinitos, por ello la menor accedía a estas relaciones sexuales, que se suscitaron en la casa del acusado y también en los dos talleres de su propiedad el uno ubicado por el mercado Abasto y el otro por el mercado Campesino.

Por otro lado, se evidencia que el acusado le daba unas pastillas blancas a la víctima para que tomara, con el justificativo de que así olvidaría todo lo que había pasado, para que hiciera como si nunca hubiera pasado nada, sin embargo, como la menor no podía tragar las pastillas ya que la primera vez lo vomito, el acusado le riño y le hizo tomar a la fuerza, posteriormente en otras ocasiones el acusado le abrió la boca y le introdujo la pastilla, empero la menor lo contuvo con el labio y le dijo que ya había tragado y sin que se diera cuenta las botaba al piso, como ya se le hizo más costumbre hacerle lo mismo, su cuñado la violaba las veces que se le antojaba o las veces que le daba la gana, llegando a producirse estas agresiones sexuales hasta el año 2018. Que, estos hechos se produjeron también cuando llegaron a vivir juntos en la misma casa ubicada por el mercado el Morro, en ese orden el acusado para asegurar el resultado siempre recurría a la amenaza, llegándole a señalar que si no era ella iba a ser Mikaela su sobrina menor, por ello en una ocasión la víctima accedió a tener relaciones sexuales con el acusado porque tenían que salir a la sauna y todos sus sobrinos querían ir lo que le dio pena porque estaban llorando, a lo que el acusado le dijo ya tres minutos los dos y vamos a ir al lugar que quieran, a cualquier lugar que ustedes quieran a lo que la menor le dijo que no hiciera nada a su sobrina y por esos motivos entro al cuarto de su hermana y en ese lugar la volvió a violar su cuñado llegándole a lastimar fuerte por lo que esa vez grito a lo que su sobrina quiso entrar pero su cuñado lo cerró la puerta, posteriormente la menor salió toda desecha y llorando, luego de ello fueron al sauna y el acusado solo los llevó a ver el sauna señalándoles que el próximo domingo iba a venir, refiriéndoles véanlo biencito que cosas se van a traer y todo eso. De la misma forma, se acredito que el acusado para que la menor no avisara a nadie de lo que sucedía con ella, le pidió que no avisara a nadie que sería un secreto, bajo la amena de que las consecuencias las iban a pagar su hermana y sus sobrinos, en ese orden como una forma de comprar su silencio el acusado daba a la menor víctima 0.C.P., sumas de dinero que oscilaban entre los 50 bolivianos y 100 bolivianos, dineros que la menor las recibía y con dicho dinero compraba una carterita o una billetera y que cuando me subía a cualquier micro lo dejaba en el interior del micro, ya que no le gustaba agarrar ese dinero ya que para ella era dinero sucio ya que no era dinero que se lo había ganado trabajando, posteriormente cuando la víctima cumplió sus 14 años, el año pasado su cuñado la volvió a acosar le volvió a insistir para estuviera con él y le amenazo varias veces, por ello le agarraba de sorpresa y no le dejaba salir sino estaba con él, incluso algunas veces cuando la menor ingresaba a la casa de su hermana, ya que seguían viviendo en la misma casa, para conversar con su sobrina, en una ocasión cuando su cuñado llego se metió debajo de la cama y cuando la hallo la boto de ahí, diciéndole que estaba haciendo aquí, sin embargo todo ello fue porque la menor 0.C.P., no quiso estar con él acusado ya que se había negado, por ese motivo se enojó y le boto de la casa y la menor se fue de ahí llorando, después de un tiempo le volvió a hacer lo mismo cuantas veces a él se le antojaba, posteriormente la víctima no accedía porque ya tenía 14 años y ya le estaba bajando su menstruación y tenía miedo embarazarse, por dicho motivo le decía que no, que no y no iba, por dicho extremo el acusado se enojaba y le quería agarrar a la fuerza, se ponía furioso si o si quería que este con él, por dicha negativa el acusado se desquitaba con ella, con sus sobrinos y su hermana. Así mismo, se tiene establecido que la menor 0.C.P., no le dijo a nadie de estas agresiones sexuales, solo una vez le dije algo a la edad de 11 años, aunque nada concreto a su mamá, toda vez que se encontraba enojada ya que se le salió un arrebato, le dijo que prefería irse a vivir con su hermana, aunque le violen ahí las veces que se le antoje su cuñado, que quedarme en la casa donde le reñía siempre su mamá, a lo que su mamá le dijo porque estaba hablando así y le señalo que hablaran con su hermana Cali y que ella ya va a ver que vamos hacer, por lo que la menor fue donde su hermana la cual estaba embarazada de ocho a nueve meses, en primera instancia le dijo lo que me estaba pasando, y su hermana me empezó a preguntar si era verdad o mentira, o solo lo estaba diciendo por algún novio que había tenido o solo lo estaba diciendo para que le hiciera algo a mi cuñado, la menor al principio le dijo que si era verdad, a lo que su hermana le dijo digamos que te creo, pero para que te crea tenemos que tener unas pruebas, entonces como su hermana le dijo eso se le fue las ganas de decir algo más, por lo que le dijo a su hermana que era mentira, que era una gran mentira de mi parte, porque quería que le sacara a su cuñado, entonces mi hermana desde esa vez nunca más me ha vuelto a creer, que la víctima le refirió eso a su hermanastra porque tenía miedo de que no le creyeran o hiciera algo porque su hermana es un poco especial de carácter, entonces como se encontraba mal tenía miedo de eso, desde esa ves que nunca más le han preguntado ya que siempre todo estaba bien, todo siguió norma y les volvió a hablar a su hermana y a su mamá, por ello iba a vender o ayudar a su mamá o a trabajar algunas veces con unas señoras que ayudaba, entonces desde ahí siempre fue lo mismo con su cuñado le violaba las veces que quería o había ocasiones que le daba dinero 50 bolivianos por tanto tiempo, o si no eres vos o tu sobrina. Finalmente, se acredita que se suscitaron problemas con su padrastro y la madre de la menor se fue a vivir con su hermana, en un inmueble ubicado por el mercado el Morro, toda vez que la casa donde todos vivían se tenía que demoler, por ese motivo su hermana le dijo que si no quería irse con ella a su casa a vivir con ellos, a lo que la menor lo pensó y se fue a vivir con ellos, ya en ese domicilio las veces que llegaba la menor a la casa de su cuñado la volvió a acosar este año, por los meses de enero, febrero ya que siempre llegaba primero a su casa entonces su cuñado siempre estaba ahí y nadie más que él estaba ahí, mis sobrinos también a veces, la víctima llegaba y entraba a saludarle buenas noches tío y cuando quería salir y su cuñado le decía que se quedara ahí y si ella no quería estar con él que le iba a dar dinero y la primera vez le dije que no, que no, fue un no y luego me salí, luego me volvió a acosar y me dijo que y que iba a pasar lo que me había hecho con sus sobrinas, a lo que la menor le dijo que le hiciera lo que quiera a su hija porque total era su hija y nada mío, por ello la menor se confió en que no le iba hacer nada y no le hizo nada, ante ello el acusado se enojó y se puso más enojado y ya después ya no le paso nada ya aunque algunas noches que él llegaba quería que yo estuviera con él y yo siempre me negaba y se ponía furioso, se enojaba y se desquitaba con su hermana, buscaba un pretexto para que se peleen, entonces se empezaba a desquitar, empezaba a decirle miles de cosas a mi sobrina, a mi sobrino a ella y a su hermana, se ponía a discutir con mi hermana, que todo esto paso a principios de este año 2019, cuando de clases salía temprano ya que ella se iba directo a la casa, ahí se le ha insinuado, le pidió por favor que ella estuviera con él, que solo iban hacer 5 mm, yo le dije que no, no le hacía caso y no pasó nada, hasta que formulo la denuncia correspondiente por consejo de sus dos compañeros de colegio.

(…)

En la conducta desplegada por Javier Carmona Arias, se establece de la propia declaración de la víctima efectuada en la Entrevista Psicológica señala que, la primera vez que le hubiera agredido sexualmente su padrastro fue cuando se encontraba sola ya que su mamá había viajado al campo con su hermanito y que en esa oportunidad le habría tocado sus partes íntimas por encima de su ropa cuya agresión había repelida por ella y que posteriormente habría logrado agredirla por cinco veces aunque contradictoriamente señala en este misma entrevista que solo fue en tres ocasiones, hechos que se habían dado en el mismo cuarto donde todos pernoctaban y posteriormente cuando ella ya tuvo su propia habitación. En el Anticipo de Prueba se evidencia que la víctima señala que cuando tenía 10 u 11 años, en la ocasión que su madre fue el campo, se quedó con su hermanito y su padrastro, y que cuando dormía en la misma habitación en camas separadas con su hermanito, el acusado le habría tocado sus partes íntimas, sin embargo, de manera contradictoria señala que no sintió nada porque estaba dormida y que solo despertó cuando se sintió mojada además de encontrarse dentro de la cama tapada con colchas, y que cuando le pregunto a su padrastro que había pasado este le señalo que nada, que este hecho se habría suscitado por 5 o 6 veces, cuando ella ya tenía su propio dormitorio y que cuando no aseguraba la puerta de su habitación su padrastro ingresaba para abusarla sexualmente y esas serían las ocasiones que había sido agredida, y que no obstante de todo estos hechos a su padrastro le guarda un resentimiento aunque no le podría odiar tanto. Con referencia al Dictamen Pericial se ha llegado a acreditar que la primera vez fue cuando su mamá fue al campo y que cuando pernoctaba en la misma cama con su hermano menor su padrastro le toco sus partes íntimas y que según el acusado ella estaba supuestamente dormida, por lo que la menor no le dijo nada y que después de esa noche ya no fue a dormir en la misma habitación, posteriormente el acusado iba al cuarto de la menor y que cuando en una ocasión la estaba por penetrar la víctima habría despertado y se había salido con dirección al baño, que posteriormente le habría agredido bajo la amenaza de que si no accedía algo le pasaría a su madre, que estas agresiones sexuales se habrían producido por cuatro ocasiones o más, sin embargo también señala que estas se hubieran dado cada mes.

Tópicos que en la especie no concurren como elementos de adecuación a la conducta sindicada al acusado Javier Carmona Arias, conforme se puede evidenciar del examen de todos los medios probatorios, puesto que no se tiene conocimiento cierto de que el acusado haya participado activamente en la comisión de este hecho delictivo, menos se ha acreditado el accionar doloso o intencional del imputado y menos la autoría, en consecuencia, corresponde absolverlo, por insuficiencia probatoria

II.2. Apelación restringida.

Contra la mencionada Sentencia, el recurrente promovió recurso de apelación restringida (fs. 380 a 388 vta.), acreditando los siguientes agravios:

Denuncia la inobservancia o errónea aplicación de la Ley Sustantiva conforme el art. 370 inc. 1) del Código de Procedimiento Penal (CPP), siendo que el imputado no se encontraba encargado de la educación o custodia de la supuesta víctima acorde al art. 310 inc. g) del CP, ya que vivía con su madre y padrastro en el domicilio de éstos, existiendo una aplicación errónea e incongruente respecto a la agravante, pues el Tribunal de juicio forzó la aplicación de la norma referida, siendo que no concurre su aplicación en la causa, ya que la víctima no era dependiente del imputado.

Advierte la concurrencia del art. 370 inc. 5) del CPP, ya que no se valoró correctamente la actividad probatoria acorde a los arts. 14 y 20 del CP, considerando la supuesta culpabilidad en el hecho respecto a Simón Miranda Flores, que sería acreditada mediante el memorial de denuncia, el certificado médico forense, el informe de la entrevista psicológica, el acta de la entrevista informativa, informe complementario a la entrevista psicológica, actas de entrevista informativa, actas de inspección ocular, los informes sociales, prueba testifical (ambiguas) y cámara gesel, actividad probatoria que no es suficiente para determinar la condena, siendo que ninguna determina, cómo, cuándo, dónde, año y día sucedieron los hechos, teniendo que se destaca únicamente en el fundamento que el hecho se dio cuando la menor víctima tenía 7 u 8 años, no siendo preciso al igual que en lo referido que la menor fue a vivir al morro a sus 9 a 10 años de edad con su mama y padrastro, además de la gestión al incidir entre 2015 a 2018, aspectos incongruentes que el Tribunal de Sentencia no valoró con objetividad las referidas pruebas sino que existe duda razonable, además que la carga de la prueba le corresponde a la parte acusadora, afectando la presunción de inocencia, la favorabilidad y la verdad material.

Denuncia el defecto del art. 370 inc. 11) del CPP, pues no existe congruencia en la causa, ya que la actividad probatoria no aporta con elementos suficientes en la convicción para declarar la culpabilidad del imputado en el delito endilgado, ya que no se tiene la certeza de cuando, donde, a que hora la fecha exacta, que se hubiere cometido el delito; toda vez que por las pruebas aportadas son incongruentes, ambiguas e imprecisas para determinar la culpabilidad, dejando en indefensión al imputado para que pueda defenderse.

II.3. Auto de Vista.

La Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, emitió el Auto de Vista 328/2022 de 15 de agosto, que declaró admisible e improcedente el recurso planteado; en consecuencia, confirmó la Sentencia apelada, acorde a los siguientes fundamentos:

(…) Respecto a lo aducido sobre que no se establecería en la Sentencia la fundamentación analítica o intelectiva, en relación a se hubiera limitado a dar fe probatoria a la prueba psicológica y que solo lo hubiera realizado con relación sobre el acusado José Simón Miranda Flores, y no así sobre el otro acusado Javier Carmona Arias, como refiere el recurrente; involucra que este Tribunal, deba centrar su análisis sobre este modo de fundamentación, a fin de verificar si resulta ser evidente el reclamo.

De la revisión de la Sentencia ahora confutada, se tiene que la misma en el punto ‘4.- FUNDAMENTACIÓN PROBATORIA’, con relación a la prueba documental de cargo del Ministerio Publico, sobre la prueba PRUEBA P.D.3.’, documental consistente en Informe de entrevista psicológica emitida por la Psicóloga de la D-2 Lic. Ana María Laca Gonzales, de fecha 19 de octubre de 2019, al cual Tribunal A-quo le dio fe probatoria señalando que; ‘documentación que merece fe probatoria respecto de su contenido, al haber sido realizado por una profesional en el área de psicología, por su obtención licita, su introducción y producción conforme a procedimiento en el juicio, y que acredita las veces que hubiese sido objeto de agresión sexual la víctima.

Más adelante, con relación al punto ‘C.- ANTICIPO DE PRUEBA DEL MINISTERIO PÚBLICO consistente en el Anticipo de prueba de fecha 19 de noviembre de 2019 de la menor victima O C.P., al respecto de esta prueba el Tribunal A-quo señalo que; ‘...merece fe probatoria respecto de su contenido, al haber sido realizado por una profesional en el área de psicología, por su obtención lícita, su introducción y producción conforme a procedimiento, mediante la cual se acredita las agresiones sexuales de las que fue objeto la víctima, por parte del acusado José Simón Miranda Flores, teniendo la misma coherencia con la prueba documental P.D.3 y la prueba pericial.

Con relación al acusado Javier Carmona Arias, se establece varias inconsistencias y contradicciones por parte de la víctima, con relación a la participación del mismo en el hecho acusado, conforme se acredita de la prueba documental P.D.3 y pericial’.

Posterior a ello el Tribunal A-quo, en el punto de ‘FUNDAMENTACIÓN’ que corre a fs. 21 a 35 de la Sentencia, señalo que; ‘De la producción de prueba de cargo y descargo, aplicando las reglas de la sana crítica y luego de una valoración individual, armónica y conjunta, conforme la previsión de los Arts. 13, 173, 216 y 359 del C.P.P., se llega a establecer los siguientes hechos y fundamentos de orden legal..., luego de desarrollar doce puntos de hechos y fundamentos mediante los cuales el Tribunal Aquo a partir de la identificación de los aspectos fácticos atribuidos en la acusación y previo análisis de las distintas posibilidades argumentativas debatidas por las partes, opta racionalmente por una de ellas, precisando por qué considera que los hechos deben ser subsumidos en tal o cual norma sustantiva; no siendo suficiente la mera enunciación del tipo o tipos penales atribuidos al acusado José Simón Miranda Flores, y no así sobre el otro acusado Javier Carmona Arias y en su caso de una somera indicación de los aspectos necesarios relativos a la teoría del delito que resulten aplicables.

Resulta ser cierto lo alegado por la parte recurrente con referencia a que el Tribunal A-quo evidentemente realiza dentro su ‘FUNDAMENTACIÓN ‘SEGUNDA, TERCERA, CUARTA, SÉPTIMA, OCTAVA Y DECIMA, precisiones sobre la ya mencionada Prueba Psicológica PRUEBA P.D.3.’. Empero de la revisión de esa fundamentación, se tiene que no solo lo hubiera realizado con relación al acusado José Simón Miranda Flores, sino también con relación al acusado Javier Carmona Arias, entre otros aspectos, véase también que en el mismo el Tribunal de grado cumple con realizar una fundamentación probatoria analítica o intelectiva, que a criterio de este Tribunal es sumamente suficiente. Pues en el punto SEXTO, NOVENA, DECIMA PRIMERA y DECIMA SEGUNDA’, se hace referencia a la protección de los niños, niñas y adolescentes, en relación a los delitos contra la libertad sexual; para posteriormente aducir que, en fundamento en la actividad probatoria, concluirían que se hubiese demostrado objetivamente la existencia del hecho acusado y la responsabilidad penal del ahora sentenciado José Simón Miranda Flores, al no haberse desvirtuado por la defensa con prueba, afirmando con certeza que:

‘A partir de la gestión 2010 en diferentes horarios, en las calles Andreotti, N° 171 y Luis Mendizábal s/n de la ciudad de Sucre el Sr. JOSÉ SIMÓN MIRANDA FLORES llega mareado con su concubina por lo que la menor O.C.P. de 7 años de edad procede a acostarle a su hermana en su cuarto para luego irse a dormir a su cuarto de sus sobrinos en el cual también habitaba y cuando todos estaban durmiendo en la parte de arriba de la cama, su cuñado José Simón empezó a tocar encima de su ropa legando a tocar sus piernas, caderas, sus pechos y parte íntimo, la vagina, ante dicha acción la menor comienza revolcarse en la cama y luego se retira del lugar.

La segunda vez en la casa de su hermana en su taller de carpintería de su propiedad ubicada por el mercado Abasto el Sr. José Simón le empieza a tocar tus partes íntimas sus piernas, sus pechos, para luego procede a lamerle la vagina con su boca y luego meter su pene en su vagina, provocándole dolor, también procede a meter sus dedos en su vagina, para luego ofrecerle dineros en diferentes sumas de Bs. 30. 60. y 100 y como la menor se rehusaba agarrar procede a poner en sus bolsillos, repitiéndose en varias oportunidades dicha situación y años, pidiéndole que no avise a nadie que iba a ser secreto entre los dos, luego también le dice o lo niño, que no servía para nada y que solo servía para eso.

Ya en el mes de febrero en la presente gestión 2019, se le insinúa nuevamente, señalando que por favor que estuviera con él, que solo iba a ser cinco minutos y la menor se negó’.

Estos hechos admitidos como verdad procesal, tomando en cuenta que la actividad probatoria y los elementos de prueba vinculan directamente al acusado como autor del hecho. Esta convicción se halla sustentada principalmente en dos declaraciones de la propia víctima; a) el Informe de entrevista psicológica emitida por la Psicóloga de la D-2 Lic. Ana María Laca Gonzales, de fecha 19 de octubre de 2019, b) el anticipo de prueba de fecha 19 de noviembre de 2019 de la menor victima O.C.P. y c) las declaraciones testificales de cargo del Misterio Público de la señora Ana María Alaca González, Martha Zerna Flores, Vicenta Paniagua Crespo de Tito y Balbina Rosemarie Téllez Anibarro; testimonios que tienen pleno valor probatorio, toda vez, que además de guardar concordancia y coherencia en el relato, describen con detalle cada uno de los actos y circunstancias relacionadas con el hecho en tiempo, modo y lugar, e identifican plenamente al autor. En consecuencia, el Tribunal concedió valor de certidumbre a las pruebas ya referidas en la fundamentación probatoria, tomando en cuenta que se tiene convicción de la existencia del hecho precisamente porque de las declaraciones de la víctima cuando en forma coherente, relata las incidencias previas, el acto mismo y lo sucedido al culminar. Ahora bien, en cuanto a las razones de por qué el Tribunal les otorga valor probatorio reforzado a ambas declaraciones de la menor de edad O.C.P. que fueron producidas en Juicio Oral.

(…)

De otro lado el relato del hecho, el Informe de entrevista psicológica emitida por la Psicóloga de la D-2 Lic. Ana María Laca Gonzales, de fecha 19 de octubre de 2019, y las declaraciones testificales de cargo del Misterio Público de la señora Ana María Alaca González, Martha Zerna Flores, Vicenta Paniagua Crespo de Tito y Balbina Rosemarie Tellez Anibarro, testimonios que tienen pleno valor probatorio, toda vez, que además de guardar concordancia y coherencia en el relato, describen con detalle cada uno de los actos, del como el acusado y ahora sentenciado José Simón Miranda Flores cometió estos actos de agresión sexual en contra de la menor O.C.P. y las circunstancias relacionadas con el hecho en tiempo, modo y lugar, que identifican plenamente al autor. Por lo expuesto y advertido, no resulta tener mérito la denuncia sobre este defecto de agravio, al realizarse dentro la Sentencia apelada una fundamentación jurídica aceptable y comprensible a sola lectura, menos constituye este agravio causal para fundar un defecto de Sentencia sobre la inobservancia o errónea aplicación de la Ley sustantiva y falta de fundamentación de la Sentencia o que esta sea insuficiente o contradictoria conforme alega el recurrente (…) (sic).