SENTENCIA CONSTITUCIONAL 1540/2003-R
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

SENTENCIA CONSTITUCIONAL 1540/2003-R

Fecha: 30-Oct-2003

I.1.1.   Hechos que motivan el recurso

En la demanda presentada el 14 de agosto de 2003 (fs. 12 a  16),  la recurrente aduce que el 18 de junio de 2003 a horas 11:00 sus representados fueron recapturados en forma violenta y brutal por efectivos de la Policía Nacional. Arguye  que su hijo Carlos Orlando fue objeto  de vejámenes físicos ocasionándole la  “rotura de una costilla”, el mismo que además  se encuentra con una afección  de  apendicitis y vesícula inflamada. Si bien su hijo Rubén no fue tocado por los policías, fue debido a que se encuentra enfermo de SIDA, requiriendo ambos  urgente atención médica.

Aduce que no obstante a que el Juez Octavo de Instrucción en lo Penal,  mediante Auto de 20 de junio de 2003, ordenó que sus dos hijos sean reinsertados en el  Centro de Rehabilitación  Santa Cruz, en el régimen abierto  (PC4), para que sean internados en la posta médica para que reciban ambos el tratamiento médico correspondiente, el Director del Establecimiento Penitenciario “Santa Cruz”, (Palmasola)  Gerardo Catacora Z. ordenó al Jefe de Seguridad  del Penal,  que sean encerrados en el régimen de máxima seguridad de “Chonchocorito”, lugar donde no existe una posta ni asistencia médica alguna, motivo por el que recurrió nuevamente ante el Juez Cautelar, quien reiteró su instrucción, que mereció como respuesta el oficio de 04 de julio de 2003 que está plagado de falsedades. Posteriormente  la Jueza Octava de Partido Liquidadora cuando fue al Penal a recibir  la declaración confesoria de sus hijos y  previo requerimiento Fiscal, ordenó que de forma inmediata  su hijo  Rubén sea trasladado y atendido  en el Centro Médico del Régimen Abierto, ordenando asimismo que su hijo Carlos sea atendido en dicho Centro; no obstante el Gobernador se niega  a obedecer, por el contrario su hijo Carlos recibió  una bofetada en el rostro con las manos enmanilladas refiriéndole que si seguía con esas denuncias se “moriría como un perro”, como su hermano Rubén. Posteriormente el 04 de agosto mediante oficio 61/2003, la Jueza Lily Salazar le ordenó nuevamente que preste la asistencia médica necesaria a sus hijos, lo cual  ha sido incumplido hasta el momento.