SENTENCIA CONSTITUCIONAL 0058/2007-R
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

SENTENCIA CONSTITUCIONAL 0058/2007-R

Fecha: 08-Feb-2007

I.1.1. Hechos que motivan el recurso

Con José Roberto Quiroga Baldomar, de nacionalidad venezolana, tuvo su hijo JRQS, a la fecha de cinco años de edad; sin embargo, debido al carácter irascible del padre, que le causaba daño moral y psicológico, nunca se consolidó la unión en matrimonio, separándose definitivamente el año 2003. Consciente que su hijo necesitaba de su padre, permitió que le visitara y sacara de paseo e incluso que le ayude a llevarle y traerle del colegio, considerando además que él tenía tiempo libre, al no contar con trabajo o empleo conocido.

El 6 de octubre de 2006, José Roberto Quiroga Baldomar -ahora recurrido- debía llevar a su hijo al colegio; sin embargo, desapareció con él; a cuya consecuencia, se dirigió al domicilio del recurrido donde aparentemente no había nadie y los vecinos le señalaron que no habían visto a su hijo y que el recurrido había manifestado la intención de volver a Venezuela; razón por la que el 9 de octubre de 2006, acudió a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, zona central, donde le rechazaron la denuncia porque para ellos era su padre y tenía derecho de tenerlo, hasta que por fin el 27 de octubre de 2006, le recibieron la denuncia y le citaron para el 3 de noviembre de 2006. Inexplicablemente, en la Defensoría suspendieron la audiencia y le dijeron que el trámite no iba a continuar, además que el menor estaría mejor con su padre y que sabían donde se encontraba el mismo y que incluso ya había sido visitado el menor por un psicólogo, por lo que restaron importancia a la denuncia y con una serie de artimañas le pidieron que firmara un documento de tenencia del menor a favor de José Roberto Quiroga Baldomar, ante una Notaria de Fe Pública, extremo que fue negado por su persona.

A pesar que viene peregrinando diariamente ante el personal de la Defensoría, que no quieren recibir sus memoriales para obtener fotocopias legalizadas de su denuncia y de todo lo obrado, una serie de pretextos impiden liberar a su hijo, tenerlo de vuelta y velar por su bienestar. Por su parte, José Roberto Quiroga Baldomar le llama por teléfono amenazándole que no verá más a su hijo y que le iniciará procesos judiciales para meterla a la cárcel. Así, teniendo la certeza que el recurrido y los funcionarios de la Defensoría de la Niñez, especialmente María Rosa Valencia de Fernández, Directora de Género y de Asuntos Generacionales, son los únicos que conocen donde se encuentra arbitrariamente retenido su desaparecido hijo, privado de libertad, lo que impide que pueda hacer valer sus derechos como niño y a ella, defender el binomonio madre-niño.