SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 1018/2012
Fecha: 05-Sep-2012
I.1.1. Hechos que motivan la acción
De la documental que se acompaña se evidencia que es la legítima propietaria de tres terrenos ubicados en la localidad de Paurito (actualmente denominado Pueblo Nuevo) provincia Andrés Ibáñez del departamento de Santa Cruz, obtenidos por compra de sus anteriores propietarios e inscritos en Derechos Reales (DD.RR.) bajo matrícula computarizada: 7.01.1.06.0105683, asiento A-1 de 16 de julio de 2011; 7.01.2.02.0011130, asiento A-1 de 18 de julio de 2011; 7.01.2.02.0011153, asiento A-1 de 20 de julio de 2011 y que en su conjunto hacen una superficie total de 7 h y 5.923 m2.
Agrega, que los tres predios rústicos descritos precedentemente, con el derecho propietario de usar y disponer obtuvo créditos financieros de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Comunal “IBEROCOOP” Ltda. por la suma de Bs2 282 000.- (dos millones doscientos ochenta y dos mil bolivianos) con la finalidad de urbanizarlos y posteriormente construir viviendas de interés social y seguir cumpliendo con la función económica social que manda el art. 106 del Código Civil (CC) y con prelación al art. 55 de la Constitución Política del Estado (CPE). Siendo así, que al estar hipotecados los mismos, procedió a ejecutar actos de dominio, contratando maquinaria pesada para el desmonte y abrir calles y avenidas de acceso. Sin embargo, el 20 de diciembre de 2011 a horas 09:00, fue objeto de avasallamiento por aproximadamente unas 40 personas a la cabeza de Eliana Mercado Cuellar, Eduardo Coronado Roca y Aidee Saucedo, con objetos contundentes consistentes en picota, cava hoyo, palas, machetes, azadones, tenaza, alicates y palos procedieron a alambrar los terrenos de su propiedad y de manera abusiva e ilegal lo lotearon en terrenos de 300 m cada uno y edificaron una pieza habitación de ladrillo cerámico de 6 huecos y con techo duralit de 3x4 m en la cual habitan tres loteadores de manera precaria y desde hace dos meses atrás procedieron con la construcción de otro ambiente, como el hecho de sembrar yuca en la manzana “D” del plano de uso de suelo o proyecto de urbanización.
Añade también, que desde la fecha de eyección de sus predios, trató de manera amigable y razonable convencer a los avasalladores desocupen los predios ocupados; sin embargo, fue respondida con amenazas de muerte e insultos y es más Eduardo Coronado Roca le exigió la suma de $us60 000.- (sesenta mil dólares estadounidenses) para desocupar.