SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0853/2019-S1
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0853/2019-S1

Fecha: 11-Sep-2019

I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA

El 15 de diciembre de 2015, a través de un contrato de consignación de inmueble en venta firmado con la inmobiliaria “ROYALS” Bienes Raíces, puso en venta su casa, tres días después fue persuadida a suscribir un compromiso de venta con “…MARCELO BECERRA ROZO Y MARTHA CECILIA VILLANUEVA ESCOBAR…” (sic), comprometiéndose a transferir 267,7 m2 por el precio de $165 000.- (ciento sesenta y cinco mil dólares estadounidenses), de los cuales $45 000.- (cuarenta y cinco mil dólares estadounidenses), fueron entregados a la inmobiliaria, de ahí en adelante permitió la ocupación de la planta baja de su inmueble aún sin que terminaran de pagar lo pactado, y desde que se mudó la pareja de jóvenes le causaron un sin fin de problemas, sorprendiéndola con una demanda ordinaria de cumplimiento de obligación y entrega de cosa vendida, cuya sentencia resultó desfavorable a su persona; por lo que, planteó recurso de apelación, con el resultado de dicha resolución Marcelo Becerra Villanueva y Danitza Bernabé Céspedes -ahora demandados- el 23 de febrero de 2019, acompañados por un número indeterminado de sujetos, destruyeron el piso de su departamento ingresando con violencia en medio de amenazas y gritos atemorizando a su persona e hijo para desalojarlos de su domicilio, ante esto salieron en busca de auxilio mientras los nombrados con la colaboración de albañiles procedieron a tapiar con muros de ladrillo la puerta de ingreso y todos los lugares de acceso a su departamento, obstruyendo totalmente el paso a su lugar de residencia, tomando justicia en mano propia, ejerciendo medidas de hecho violentas y totalmente ilegales en su contra y la de su hijo, sin considerar que es una persona de la tercera edad, quedando en el departamento todas sus pertenencias, como ropa, comida, cosas personales y valiosas, impidiéndoles sacar los mismos y despojándola de su derecho a la vivienda en forma de tortura, trato cruel y degradante como mujer, ante esa situación se vio forzada a reacondicionar una terraza pequeña en el jardín para pasar las noches y días donde actualmente duerme en un sofá en estado de humillación y denigrada cubriéndose con una par de frazadas prestadas por su vecina, quien incluso le facilitó una pequeña cocina de uso básico que instaló a la intemperie en el jardín situación que sigue sufriendo y viviendo de forma inhumana e indigna.