SENTENCIA CONSTITUCIONAL 0291/2007-R
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

SENTENCIA CONSTITUCIONAL 0291/2007-R

Fecha: 19-Abr-2007

I.1.1. Hechos que motivan el recurso

Por memorial de 12 de marzo de 2007, cursante a fs. 2 y vta., la correcurrente asevera que el 10 del mismo mes y año, a horas 7:00 a.m., en circunstancias en las que su hermano de quince años de edad -ahora representado-, se encontraba descansando en su domicilio ubicado en el pueblo de “San Carlos”, sufrió una agresión de un grupo de Policías uniformados con arma de fuego en mano, quienes no se identificaron ni explicaron los motivos del acto, pues empezaron a rebatir la morada sin ningún consentimiento, y al no lograr sus objetivos, inmediatamente lo enmanillaron y condujeron con rumbo desconocido, llevando además una motocicleta y dos celulares de su propiedad sin informar el destino.

Ante la anormalidad, y después de buscarlo en las distintas unidades policiales del lugar, logró ubicarlo detenido en las celdas policiales de la población de “Buena Vista”, donde no se le informó sobre los motivos de la detención; por el contrario, el Fiscal recurrido se negó a atenderla, disponiendo el traslado de su hermano a la ciudad de Santa Cruz a las celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), donde actualmente se encuentra detenido, por lo que interpone el presente recurso.

Por su parte, Gustavo Helguero Cuentas, a tiempo de adherirse al recurso de fs. 3 a 4, expresa que su representado fue apresado ilegalmente y llevado ante un Juez ajeno a la jurisdiccional territorial donde supuestamente se le atribuyen delitos que nunca cometió, vulnerando el art. 49 del Código de Procedimiento Penal (CPP); además, de haberse infringido el art. 226 del mismo cuerpo legal, ya que al haber sido aprehendido por la Fiscalía de Yapacaní el 9 de marzo a horas 8:00 p.m. a la fecha pasaron más de veinticuatro horas sin ser llevado ante un juez cautelar, por lo que su detención es ilegal, injusta, indebida y arbitraria. Por otra parte, con el fin de lograr una confesión, fue golpeado y torturado en dependencias de la Policía de Yapacaní, donde se apoderaron de todos sus bienes y efectos personales.