SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0468/2015-S1
Fecha: 12-May-2015
I.1.1. Hechos que motivan la acción
Refiere que el 10 de octubre de 2014, a la altura del kilómetro dieciocho de San Juan de Yapacani del departamento de Santa Cruz al promediar las catorce horas, se detuvo en la carretera para realizar sus necesidades y su acompañante se quedó en su vehículo, fue entonces que se detuvo una vagoneta Nissan Patrol blanca, con vidrios oscuros y observó que estaba lleno de policías de la FELCN, todos armados con pistolas y fusiles, quienes se bajaron y le indicaron que se ponga sobre el capo de su motorizado con las manos arriba, les explicó que solo estaba orinando, pero le contestaron que no les interesaba y segundos después su Jefe le apunto con un fusil para ser golpeado por uno de ellos, mientras el resto de los uniformados se metieron a su vehículo, les pidió que no lo hicieran ya que tenía dinero que iba a utilizar en la compra de repuestos, pero haciendo caso omiso, lo enmanillaron y empezaron a golpearlo señalando: “…Nos estas diciendo maleantes, me estas acusando que somos ladrones” (sic), le manifestaron que él no debía decir nada porque caso contrario nunca lo iban a soltar; es así, que posteriormente lo llevaron a la policía de Santa Fe, pasando la tranca de Buena Vista y le dijeron que su vehículo era chuto, ante lo cual les respondió que no les correspondía verificar eso, esto originó que lo callaran y con las manillas en la espalda lo levantaran hacia atrás; en esos momentos recibió una llamada a su celular de su cuñada y es ahí donde proceden a chantajearla diciéndole que si no conseguía $us5 000.- (cinco mil dólares estadounidenses) no lo soltarían, en eso grito que: “…no les de nada si me van a matar que me maten, yo no he hecho nada” (sic), así pasaron las horas y a las 18:45 horas lo llevaron a un camino que ingresa al parque Amboro donde aparece su cuñada para pagar por su rescate que fue de $us3 500.-(tres mil quinientos dólares estadounidenses) como habían quedado por teléfono, fue amenazado de que si denunciaba lo ocurrido lo matarían, tiene cuarenta años y nunca ha sufrido tanta indignación con la justicia que mellaron su dignidad acusándolo de narcotraficante, robándole el dinero de su esposa e hijo que están en España, además de haberle privado de su libertad por más de siete horas.