SENTENCIA CONSTITUCIONAL 1368/2002-R
Fecha: 11-Nov-2002
a)
El abogado de la recurrente se ratifica en los términos del recurso planteado y los amplía manifestando: a) complementa al margen de lo estrictamente jurídico, legal el aspecto de los Derechos Humanos. En este sentido, recurrió en primera instancia a la Brigada Femenina de la Policía encargada de estos asuntos cuando es desalojado uno de los cónyuges o lo que es peor los menores, organismo que le cerró las puertas, por no existir una orden de autoridad competente. Posteriormente acudió a la Defensoría de la Niñez, entidad que se encuentra cerrada y finalmente a la Fiscalía para que frene este atropello, sin que se atienda su pedido ante la exigencia de una acción judicial de divorcio para que sea la autoridad judicial quien disponga las medidas provisionales; b) las puertas están cerradas para una persona que está reclamando su derecho propietario como bien ganancial, por sus hijos menores, señalando que la Convención de Puerto Rico, Convenio de Guatemala de los que Bolivia forma parte, estipulan que los Estados deben proteger y dar garantías a la familia, recurriendo por ello a este Tribunal para que tenga la generosidad jurídica, humana de respetar los derechos de su defendida y sus hijos ante un atentado gravísimo no solamente al derecho propietario civil del bien ganancial sino también a algo que es más elevado y supremo que son los derechos humanos; c) el recurrido deja la llave trancada en la puerta, por lo que no puede ingresar al domicilio, obstruye el ingreso con piedras, ha echado a su hijo de quince años pese a estar a su cargo, inclusive en una oportunidad tuvo que recurrir al Guardia de Alto Obrajes para que abra la puerta, además de que la agrede físicamente; d) atenido a que es profesional la amenaza constantemente, prueba de ello es que al notificarlo con el presente recurso la echó del domicilio por lo que tuvo que dormir afuera sin que pueda ingresar al mismo. Por otra parte, sus hijos quieren estar con ella y no así con el recurrido a quien le tienen miedo