SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0426/2012
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0426/2012

Fecha: 22-Jun-2012

I.1.1. Hechos que motivan la acción

Señalan que sus representados forman parte del programa de vivienda social y solidaria del Viceministerio de Vivienda y Urbanismo, dependiente del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, bajo el nombre de “Proyecto de vivienda social nueva Cobija II”, habiendo sido beneficiarios para la compra de terreno y construcción habitacional.

Añaden, que los antes referidos compraron cuatrocientos cuarenta y cinco lotes de terreno de Eugenio José Fusi Lema con el financiamiento del Instituto para el Desarrollo de la Pequeña Unidad Productiva (IDEPRO) que les otorgó créditos hipotecarios por Bs 69 668,30.- (sesenta y nueve mil seiscientos sesenta y ocho 30/100 bolivianos) pagaderos en cuotas mensuales de hasta veinte años plazo, encargándose de la construcción a la “Empresa Grupo Iriarte Construcciones S.R.L.”; de todos ellos, trescientos once tienen escrituras públicas registradas en Derechos Reales (DD.RR.), doce se encuentran con documento público y ciento veintidós están a la espera de la firma de las minutas, estando aprobado la nómina en el Programa de Vivienda Social y Solidaria (PVS).

Empero, el 11 y 12 de noviembre de 2009, un grupo de personas que alcanzan a ciento cincuenta invadieron de forma ilegal y violenta sus predios ubicados en el km 28, con vehículos de cuatro y dos ruedas, instalándose de manera arbitraria sobre las casas concluidas y en construcción, llevándose materiales de obra, colocando banderas bolivianas, wiphalas y emblemas del Movimiento Al Socialismo (MAS), denominándose como “invasión Álvaro García Linera”.

Indican que pese a la mediación de la empresa constructora, los representantes del PVS en Cobija y dirigentes del Comité de Vigilancia que mostraron documentos de propiedad y los créditos hipotecarios que fueron otorgados, los usurpadores no quisieron entender las explicaciones realizadas, mostrando su voluntad de permanecer en los terrenos y viviendas; pocos días después, pusieron tiendas de abastecimiento, rejillas de protección e incluso un letrero de dentista, impidiendo a sus mandantes ejercer sus derechos de propiedad.