Auto Supremo AS/0630/2014
Tribunal Supremo de Justicia Bolivia

Auto Supremo AS/0630/2014

Fecha: 12-Dic-2014

Lo expuesto  en  el anterior  párrafo tiene   estrecha  relación con  el artículo    90  del  mismo


Ahora bien,   a  dicha infracción cometida por  Casimiro Castillo Burgos se le sanciona con la invalidez del matrimonio, que  es la sanción impuesta al matrimonio por  no haber cumplido con los requisitos   ni    formalidades  exigidos  por  la  ley.   Pudiendo demandarse la  anulabilidad absoluta del  matrimonio conforme lo norma  el  artículo  83   del   Código de   Familia en   estricta relación con   el  artículo  80   del  mismo  compilado legal   que interpretados  los  mismos sancionan con  la anu1abilidad los matrimonios celebrados en  contravención a los  requisitos para la validez de los mismos y estos pueden ser  demandados por los propios  conyugues, por sus padres y  por todos los  que   tengan un   interés   legítimo  y   actual, consiguientemente    corresponde citar    doctrina  especializada   en   la  materia   como  la   de   Carlos Morales Guillen que  en  su  obra   Código de  Familia concordado  y anotado   pág. 157,  señala   lo   siguiente: "Se sanciona  con anulabilidad  absoluta  según este artículo la  falta de  libertad  de estado  importa  la  prohibición  de  contraer  matrimonio  antes  de que   el  anterior  esté   disuelto.  La  anulabilidad   puede  ser   hecha valer  por  los  contrayentes,  por  el que  descubre  que  el otro  había contraído  nuevo matrimonio  y por  todos los  que  tengan  interés legítimo y actual,  como los  hijos, v. gr.,  que  pueden  impugnar  el nuevo matrimonio  del  progenitor"; consiguientemente   se  deduce que  nuestra  legislación en  la  fórmula  contenida  en  la  segunda parte   del  artículo  83  del  mencionado  Código de  Familia, faculta a terceros  con  interés legítimo interponer demanda  de anulabilidad absoluta de  matrimonio, entre   estos   terceros con interés legítimo  podemos  indicar   que    se    encuentran   los descendientes o  herederos de  cualquiera de  los  cónyuges del matrimonio inválido, pues  en esa  condición de hijos  o herederos de  cualquiera de  los  esposos, los  mismos en  el primero de  los casos tienen el derecho expectaticio de una  futura apertura  de la  sucesión de  su  progenitor cuando el mismo se  encuentre en vida,  y en  el segundo caso, tratándose de un  cónyuge fallecido sus herederos  tienen  el  interés  legítimo para    interponer  la acción de  anulabilidad   absoluta   del   matrimonio  por    esa situación de la transmisión de patrimonio (activos y pasivos) del causan te que  pueda quedar confundido con la ganancialidad de bienes  del  matrimonio  inválido, en   los   dos   casos  descritos (descendientes o  herederos  de  su  progenitor con  matrimonio inválido), resulta que  el descendiente o heredero se  encuentra calificado como un  tercero con interés legítimo.

Lo expuesto  en  el anterior  párrafo tiene   estrecha  relación con  el artículo    90  del  mismo Código   de    Familia,    que     señala: (Intransmisibilidad   de   la   acción).  La  acción  de   anulación   del matrimonio  no   se  trasmite   a  los   herederos,   sino   cuando  hay demanda    pendiente    a   tiempo   del    deceso   de    quien   podía interponerla,   la  norma  descrita  se  encuentra   contenida  dentro de  las   disposiciones  comunes  para   la  anulabilidad   absoluta  y anulabilidad    relativa   del   matrimonio,   sin    embargo   de   ello, corresponde  mencionar  que   dicha  norma  refiere  que   la  acción de  anulabilidad   se  encuentra  restringida  para   los  herederos  de los   titulares    (legitimados)  de   dicha   acción de  anulabilidad, consiguientemente   diremos que para el caso de  la  anulabi1idad absoluta  los   titulares     (legitimados)   para      intentar     dicha anulación  absoluta  del  matrimonio,  conforme al  artículo  83  del Código de   Familia  son  los mismos   cónyuges,   sus    padres   o ascendientes   de  los   cónyuges  y  por   todos  los   que   tengan  un interés  legítimo y  actual,   así   como por   el  Ministerio  Público, siendo estos   los  titulares  o legitimados,  la  norma  refiere que  la misma   no   puede   ser    transmisible    a   los    herederos    de   los legitimados