SENTENCIA CONSTITUCIONAL 0585/2003-R
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

SENTENCIA CONSTITUCIONAL 0585/2003-R

Fecha: 06-May-2003

a)

El recurrente ratificó y reiteró íntegramente los términos de su demanda, agregando que: a) el adolescente Joaquín Flores está siendo objeto de persecución desde diciembre de 2002, desconociéndose cuál ha sido la autoridad que ha dispuesto la detención que ahora guarda; b) no se han respetado los derechos que a favor de los menores consagra el Código del Niño, Niña y Adolescente, pues su representado fue conducido desde Yacuiba hasta Villazón “como un delincuente prontuariado”; c) no se remitió el caso ante el Juez del Menor como correspondía; d) no se ha comunicado a los padres del adolescente sobre su detención siendo ésta otra vulneración al citado Código; e) la Defensoría de la Niñez tampoco ha velado por el respeto de los derechos del menor infractor, a quien se lo ha tratado como un delincuente; f) se dejó al menor en calidad de “depósito” en las celdas policiales, cuando tal figura no existe en las leyes bolivianas.

La Fiscal co-recurrida informó que: a) el recurso de hábeas corpus debió estar dirigido contra la autoridad que dispuso la detención y no en contra suya, que en ningún momento ha expedido orden de aprehensión para el representado del recurrente; b) la orden de aprehensión fue dada por Nelson Gumiel C. siendo refrendada por el Fiscal de Materia de Yacuiba; c) el menor detenido utiliza diversos nombres, ya que en un momento dijo ser Javier Tórrez Jerónimo, pero en su declaración informativa indicó que su nombre es Joaquín Flores Espada y no Estrada, o también Javier Sarco Vega, esto con la finalidad de confundir a las autoridades; d) recibió al menor en Villazón, y como no existen centros especiales para menores, dispuso su remisión a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia. Pidió se declare improcedente el recurso.

La co-demandada Pascuala Mollo, aseveró que el 11 de marzo, a horas diez de la noche la Fiscalía le remitió a Joaquín Flores Espada a la Defensoría, pero como no  cuentan con un centro de acogida, lo dejó en depósito en celdas de la Policía, habiendo concurrido al día siguiente para sacarlo pero no logró hacerlo.