SENTENCIA CONSTITUCIONAL 0083/2005-R
Fecha: 28-Ene-2005
a)
El corecurrido Oscar Augusto Villarroel Inturias en el informe de fs. 8 a 10 y en audiencia manifestó lo siguiente: a) el 19 de noviembre de 2004 a las 10:45 aproximadamente, fue requerido por la parte demandante en el proceso ejecutivo instaurado contra el recurrente a efectos de ejecutar el mandamiento de apremio emitido por el Juez del Juzgado de Partido Primero en lo Civil, en esas circunstancias se dirigió a la intersección de las calles Santibáñez y Amiraya donde se encontraba el actor en un local de expendio de comidas y bebidas; b) con el mandamiento de apremio en mano e identificándose intimó al recurrente a efectos de dar cumplimiento al mandamiento de apremio emitido en su contra, hecho que motivó la oposición y reacción violenta del afectado, lo que le obligó a solicitar el resguardo y apoyo de un policía uniformado que se encontraba en el lugar, llevándolo hasta la cárcel de San Sebastián donde fue entregado al Gobernador junto con el mandamiento de apremio; c) el hábeas corpus presentado por el recurrente es impreciso y contradictorio en sus argumentos; d) tanto la emisión como la ejecución del mandamiento de apremio son legales.
El recurrente alega que se ha vulnerado su derecho a la libertad de locomoción y la garantía del debido proceso, denunciando que: a) el mandamiento de apremio fue directamente ejecutado por un policía que no se identificó y no por el Oficial de Diligencias del Juzgado como correspondía, además, fue ejecutado en un lugar público desconociéndose sus derechos y garantías constitucionales; b) el mandamiento con el que fue apremiado contiene imprecisiones, raspones y borrones que afectan a la legalidad de su emisión así como a su validez. En consecuencia, en revisión de la Resolución dictada por el Tribunal de hábeas corpus, corresponde dilucidar si tales extremos son evidentes o no a efectos de otorgar o negar la tutela solicitada.