SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 2116/2012
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 2116/2012

Fecha: 08-Nov-2012

Tribunal Constitucional, asuman una atribución que el orden constitucional no les otorga, posibilitando que toda reclamación por supuestas lesiones al debido proceso por quien se encuentre privado de libertad, prospere a través del recurso de hábeas corpus, desnaturalizando la actuación de los jueces y tribunales ordinarios, que son los que tienen competencia,

Un entendimiento contrario, determinaría que los jueces y tribunales de hábeas corpus, y el propio Tribunal Constitucional, asuman una atribución que el orden constitucional no les otorga, posibilitando que toda reclamación por supuestas lesiones al debido proceso por quien se encuentre privado de libertad, prospere a través del recurso de hábeas corpus, desnaturalizando la actuación de los jueces y tribunales ordinarios, que son los que tienen competencia, primariamente, para ejercer el control del proceso, y sólo si la infracción no es reparada se abre la tutela constitucional (…) para que la garantía de la libertad personal o de locomoción pueda ejercerse mediante el recurso de hábeas corpus cuando se denuncia procesamiento ilegal o indebido deben presentarse, en forma concurrente, los siguientes presupuestos: a) el acto lesivo, entendido como los actos ilegales, las omisiones indebidas o las amenazas de la autoridad pública, denunciados, deben estar vinculados con la libertad por operar como causa directa para su restricción o supresión; b) debe existir absoluto estado de indefensión, es decir, que el recurrente no tuvo la oportunidad de impugnar los supuestos actos lesivos dentro del proceso y que recién tuvo conocimiento del mismo al momento de la persecución o la privación de la libertad…” (Las negrillas son nuestras).

Consiguientemente, esta acción tutelar, sólo puede activarse si existió un procesamiento indebido y se hallan agotadas las vías o mecanismos intra-procesales para ser reparados, o que a consecuencia de ese procesamiento se encuentre en absoluto estado de indefensión, por lo que no es exigible el principio de subsidiariedad, pero cuando las lesiones al debido proceso han sido ocasionadas en la jurisdicción ordinaria, estos tienen que ser reparados por los mismos tribunales o juzgados que tuvieron conocimiento de la causa, y si a pesar de ello persiste la vulneración, recién se activa la jurisdicción constitucional, por medio del amparo constitucional que es la vía idónea para la reparación del debido proceso.