SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 1100/2015-S2
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 1100/2015-S2

Fecha: 03-Nov-2015

I.1.1. Hechos que motivan la acción

Sus poderdantes Arminda Rojas de Morón y Ruth García Burgos de Domínguez son propietarias de un lote de terreno ubicado en la (zona terminal nueva autobuses) UV-E.D MZA. H. Zona Este, que tiene una superficie de 3.131,26 m2, registrado bajo la matrícula computarizada 7011990074119 de 28 de agosto de 1998; bien que se encuentra bajo su dominio de manera pacífica y permanente desde hace dieciséis años. Sin embargo, el 31 de diciembre de 2013, una vecina del lugar llamó a sus poderdantes para indicarles que estaban construyendo en su lote de terreno, de quince a veinte personas que habrían ingresado la noche anterior aproximadamente a horas 02:00; de manera inmediata se apersonaron al inmueble en cuyo interior se encontraban seis albañiles edificando dos cuartos para vivienda y ante su reclamo de ser las únicas propietarias uno de ellos les manifestó que eran simples trabajadores contratados por Livio Chávez Barba y Raúl Rojas Ascarrunz.

Posteriormente en horas de la tarde, refirió que como apoderado se apersonó al indicado inmueble a reclamar que estaban construyendo en un terreno ajeno, a esa hora existían aproximadamente unas veinte personas con características enardecidas que portaban palos, machetes, hachas y cohetes; al fondo habían dos personas portando uno de ellos un megáfono quien manifestaba que ellos eran los propietarios y le amenazaron de muerte si seguía molestando, además de que prenderían fuego a su vehículo si en el término de diez minutos no se iba del lugar, por lo que escapó del lugar para preservar su vida y los daños materiales que podrían ocasionarle a su vehículo; presión y amenazas que permanecieron en los días posteriores sin que pudieran acercarse, tiempo en el que tumbaron dos habitaciones que tenían construidas y se llevaron las cosas que tenían en su interior, dejando los dos ambientes en escombros, luego procedieron a colocar nuevos postes y un nuevo enmallado, encontrándose al presente viviendo una familia que manifiestan ser cuidadores de los propietarios Livio Chávez Barba y Raúl Rojas Ascarrunz.