SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0640/2014
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0640/2014

Fecha: 25-Mar-2014

el debido proceso es el derecho a la justicia lograda a partir de un procedimiento que supere las grietas que otrora lo postergaban a una simple cobertura del derecho a la defensa en un proceso.

         Resumiendo, podemos decir que el debido proceso ha sufrido una transformación de un concepto abstracto que perseguía -la perfección- el pleno cumplimiento de los procedimientos, es decir que daba preeminencia a la justicia formal, a un ideal moderno que destaca su rol como única garantía fundamental para la protección de los derechos humanos. El debido proceso constitucional no se concreta en las afirmaciones positivizadas en normas legales codificadas, sino que se proyecta hacia los derechos, hacia los deberes jurisdiccionales que se han de preservar con la aspiración de conseguir un orden objetivo más justo, es decir, el debido proceso es el derecho a la justicia lograda a partir de un procedimiento que supere las grietas que otrora lo postergaban a una simple cobertura del derecho a la defensa en un proceso.

           Concluyendo este punto, se debe remarcar que, como se aprecia de las citas de los artículos 115.II y 117.I efectuadas anteriormente, la Constitución Política del Estado vigente en el marco de las tendencias actuales del Derecho Constitucional ha plasmado de manera expresa el reconocimiento del debido proceso; derecho; garantía; principio, respecto al que existe consenso en la doctrina y la jurisprudencia en cuanto al contenido e implicaciones referidos por la jurisprudencia glosada, la que por ello guarda estrecha congruencia con la anteriormente Ley Fundamental vigente y es plenamente aplicable, a pesar de haber sido desarrollada en el marco de la Constitución abrogada, resaltando que su carácter de derecho fundamental lo hace exigible ante cualquier procedimiento, sea público o privado” (Las negrillas nos pertenecen).

           Conforme a la jurisprudencia glosada, se advierte que el debido proceso, en cuanto a los elementos que conforman su contenido, no tiene un carácter limitativo, sino más bien enunciativo, tomando en cuenta que los derechos que proclama la Constitución Política del Estado son progresivos (art. 13.I de la CPE), ya que, en última instancia, lo que se busca imprimir con el respeto al debido proceso en sus tres ámbitos de aplicación, como derecho, garantía y principio, es plasmar el valor máximo del derecho que es la justicia, mismo que constituye el fin último de los procesos, ya sean judiciales o administrativos; en ese propósito, el Constituyente, reató a los jueces y tribunales que imparten justicia, la observancia de ciertos principios procesales y constitucionales, que no les está permitido apartarse arbitrariamente en sus actuaciones, sobre todo al momento de tomar decisiones. Uno de esos principios, es precisamente la seguridad jurídica, que si bien no es directamente tutelable por medio de la acción de amparo constitucional conforme a la línea de entendimiento sentada por este Tribunal; sin embargo, su inobservancia puede tener efectos perniciosos en la materialización del valor supremo de justicia, al que aspira la población en general y las personas involucradas en procesos judiciales y administrativos, que eventualmente pueden verse afectados y perjudicados cuando el juez se aparte del mismo, desnaturalizando los fines y alcances del debido proceso.