El suscrito Magistrado expresa su disidencia con la SCP 1075/2015-S1, por lo que emite el presente Voto Disidente, bajo los siguientes argumentos jurídico-constitucionales.
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

El suscrito Magistrado expresa su disidencia con la SCP 1075/2015-S1, por lo que emite el presente Voto Disidente, bajo los siguientes argumentos jurídico-constitucionales.

Fecha: 03-Nov-2015

servidores públicos

Este principio, no sólo significa no ser flojo, sino que también simboliza esfuerzo, cultura, educación, formación, trabajo, progreso, superación, sueños y esperanzas. Para los quechuas, el ama qhilla es una sentencia sin proceso para demostrar trabajo, actividad productiva, intelectual,  buscar una ocupación laboral, producir para el desarrollo del país y para el sustento de la familia. El ama qhilla para nuestros gobernantes, servidores públicos y administradores de justicia, así como para cada boliviano, es una obligación para erradicar la flojera y la pobreza, hay que crear una cultura al trabajo. En éste sentido, la actitud diligente en las labores profesionales, no le puede ser exigida únicamente a los jueces, sino también a los servidores públicos (lo que incluye a funcionarios y autoridades administrativas), pues de ellos depende también la materialización de los derechos fundamentales de los administrados, en la resolución de los problemas planteados por la sociedad ante la administración pública.

Los principios ético morales, entre ellos, el “ama qhilla”, antes tenían valor únicamente para la cultura y derecho de las naciones y pueblos indígena originarios campesinos (NPIOC); empero, desde su incorporación en la Norma Suprema tienen valor de derecho, pues el sólo hecho de estar comprendidos en la propia Constitución, les otorga la eficacia jurídica de una norma, con la implicancia además de haber pasado de ser simples declaraciones retóricas, a estar revestidos por la supremacía constitucional en su aplicación. Por lo referido, éstos principios ético- morales se imponen a todos, tanto al poder público (y de ahí que alcancen a la administración pública), como a los particulares en la convivencia social.