Auto Supremo AS/0012/2015
Tribunal Supremo de Justicia Bolivia

Auto Supremo AS/0012/2015

Fecha: 07-Ene-2015

Respecto de la prescripción de las primas, aplicando lo previsto en los arts

Respecto de la prescripción de las primas, aplicando lo previsto en los arts. 120 de la Ley General del Trabajo y 163 de su Decreto Reglamentario, y, la aplicación de los arts. 48 y 123 de la CPE, se emitió jurisprudencia a través del Auto Supremo Nº 7 de 1 de febrero de 2013, que dilucida el tema señalando: “(…) conforme a lo dispuesto por el art. 48.IV de la CPE vigente desde el 7 de febrero de 2009, los salarios o sueldos devengados, derechos laborales, beneficios sociales y aportes a la seguridad social no pagados tienen privilegio y preferencia sobre cualquier otra acreencia, y son inembargables e imprescriptibles (...); es decir, que por mandato de la Ley suprema del ordenamiento jurídico boliviano, tal cual lo señala el parágrafo II de su art. 410, la misma goza de primacía frente a cualquier otra disposición normativa, por lo que existiendo contradicción en cuanto a la prescripción de los derechos laborales con lo señalado por el art. 120 de la Ley General del Trabajo, debe darse aplicación preferente a lo establecido por la Constitución Política del Estado; empero, se aclara que sólo en el caso de que el cómputo de los 2 años se haya producido antes de la vigencia de la Constitución Política del Estado de 7 de febrero de 2009, debiendo aplicarse en consecuencia lo dispuesto por el art. 120 de la Ley General del Trabajo, guardando de tal forma relación con el art. 123 de la Constitución Política del Estado en cuanto a la irretroactividad de la ley”. Respecto a la prescripción inserta en el art. 120 de la Ley General del Trabajo, el referido Auto Supremo manifestó: “corresponde definir a la prescripción liberatoria como la extinción de la acción emergente de un derecho subjetivo producido por la inactividad de su titular durante el lapso señalado por ley”. Por lo que, la prescripción no afecta el derecho en sí, sino que priva al merecedor de la acción, con lo cual la acción queda relegada a una condición meramente natural, quedando claro que son dos los elementos que requiere la ley para que se configure la prescripción: a) El transcurso del término legal preestablecido y, b) La inacción o silencio voluntario del merecedor durante ese plazo”. La glosa precedente obedece a la profundización de anteriores criterios relativos a similares problemáticas; criterios que se hallan dentro de los fundamentos de los Autos Supremos Nos. 085 de 10 de abril de 2012, 224 de 3 de julio de 2012 y 379 de 28 de septiembre de 2012, así como los Autos Supremos N° 266 de 12 de agosto de 2010 y 535 de 10 de diciembre ambos de 2010