SENTENCIA T-390 DE 2025
Corte Constitucional de Colombia

SENTENCIA T-390 DE 2025

Fecha: 24-Sep-2025

Corporación de Juristas Akubadaura

El 06 de septiembre de 2024, la Corporación de Juristas Akubadaura se pronunció sobre los hechos que motivaron la acción de tutela y elaboró unas recomendaciones para reparar adecuadamente los daños ambientales causados por los derrames de hidrocarburos en el territorio Awá.

Respecto de los hechos y el contexto del caso, esta corporación afirmó que el pueblo Awá se encuentra en grave riesgo de exterminio físico y cultural como consecuencia del conflicto armado y las violaciones a los derechos humanos. En ese sentido, la organización puso de presente que en las zonas donde se desarrolla el oleoducto también existe la explotación minera legal e ilegal, el aprovechamiento de recursos maderables, la explotación de petróleo, el cultivo de palma africana y el narcotráfico. Esto, sumado al abandono institucional y la falta de adopción de políticas públicas para la región.

Además, esta organización de sociedad civil puso de presente que la JEP reconoció las graves afectaciones del pueblo Awá, en tanto los actores armados irrumpen en su entorno y atentan contra su territorio y su población. Incluso, señaló que el pueblo Awá cuenta con medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y con medidas provisionales otorgadas por la Corte Constitucional en el auto 620 de 2017.

Por otra parte, esta corporación afirmó que el OTA es un dinamizador de los daños ambientales, las violencias y las afectaciones a la calidad de vida de los Awá. Su estructura ocupa varios de los resguardos, compromete servicios ecosistémicos de los cuales dependen la vida, la salud y la alimentación de las comunidades. Además, bajo su perspectiva, la extracción de crudo también supone la disputa por el control, lo que genera una militarización del territorio y la presencia de grupos armados que representan un riesgo para las comunidades.

Incluso, esta corporación señaló que existe una relación entre el riesgo de desplazamiento con la ubicación de los resguardos Awá y los pozos de extracción petrolera en el departamento de Nariño. Esto significa que, en estos puntos se intensifica el conflicto armado y aumentan los riesgos de desplazamiento, especialmente para aquellas poblaciones que se ubican en los territorios indígenas. En suma, para esta organización, la intervención del OTA en estos territorios compromete la protección de los derechos a la vida, a la salud, al agua, a la alimentación y a gozar de un ambiente sano del pueblo Awá.

Para esta organización, otro problema adicional es que, según la Comisión para el Esclarecimiento de la verdad, el plan de manejo ambiental que tiene el OTA no reconoce al pueblo Awá como área de influencia de dicho plan. Así mismo, mencionaron que no existe consulta previa para este proyecto.

Ahora bien, respecto de las recomendaciones, la organización sugirió dos ejes sobre los cuales realizarlas: (i) las mejores medidas de prevención, mitigación, reparación y restauración de daños ambientales en contextos de conflicto armado; (ii) los impactos acumulativos sobre los ecosistemas y las alternativas para resarcir o mitigar esos daños en contextos de conflicto armado.

Frente al primer eje, la organización realizó las siguientes recomendaciones:

(i)              La adopción de medidas de reparación debe involucrar a todos los actores responsables, de acuerdo con sus competencias. Estas medidas deben basarse en principios de justicia ambiental, con participación del pueblo Awá y una distribución equitativa de las responsabilidades.

(ii)           Se debe garantizar una consulta previa para asegurar una reparación integral que tenga en cuenta las particularidades culturales del pueblo Awá.

(iii)         Con base en el Auto 620 de 2017, es necesaria una coordinación entre las instituciones para atender el conflicto, con medidas que incluyan la etnorreparación y el diálogo con las autoridades indígenas para promover la paz territorial.

(iv)          Las políticas para el caso Awá deben incluir no solo la remediación ambiental, sino también la protección de los sitios sagrados y la integridad cultural de la comunidad.

(v)            Es esencial priorizar técnicas de bajo impacto, como la bioremediación, con el fin de no generar más daños ambientales.

(vi)          Se sugiere la creación de un sistema comunitario de monitoreo ambiental que permita a los Awá supervisar la calidad del ambiente, con supervisión de entidades independientes.

(vii)       Las reparaciones deben incluir compensaciones que ayuden a las familias afectadas a recuperar sus medios de vida y seguridad alimentaria, junto con programas de etnorreparación cultural que fortalezcan el vínculo del pueblo Awá con su territorio.

(viii)     Se deben implementar políticas estrictas de prevención y sanciones a las empresas que no cumplan con los estándares de remediación, así como realizar evaluaciones de riesgo a la salud y proporcionar atención médica adecuada a la comunidad afectada.

Respecto del segundo eje, esta organización elaboró las siguientes recomendaciones:

-          Se propone que el Instituto Von Humboldt, Instituto Nacional de Salud y otras instituciones determinen la magnitud del daño ecológico por los eventos ocurridos entre 2014 y 2024, sumado a los daños acumulados que ya se han normalizado en el paisaje.

-          Construir un plan de restauración ecológica a corto, mediano y largo plazo que tenga en cuenta la situación diferenciada de cada uno de los 20 resguardos. Esto, elaborado en conjunto entre las instituciones y la comunidad.

-          Reparar las fuentes hídricas a través de barreras para aislar aceites y sustancias químicas del agua, la recuperación de los corredores ribereños de ríos quebradas y la recuperación de los suelos de todo el territorio.

-          Elaborar medidas para abastecer y suministrar agua no contaminada a través de la construcción de pozos e instalación de una red de suministro de agua apta para consumo humano, así como corredores de agua para que los animales también puedan acceder al agua. 

-          Adoptar medidas para prevenir nuevos derrames, así como construir un plan para atender el riesgo de manera integral.

-          Realizar actos simbólicos consultados con el pueblo Awá y sus autoridades, por deterioro ambiental del Katsa Su.  

-          Elaborar de una pieza documental o audiovisual que quede como registro de memoria histórica para toda la sociedad, sobre la situación vivida por este pueblo desde el inicio de la construcción de esta obra 1969 hasta su situación actual. 

-          Restaurar los sitios sagrados afectados por los derrames de petróleo.

-          Construir e implementar un plan de atención en salud para toda la comunidad por los efectos del consumo de agua no potable y de agua contaminada, bajo un enfoque diferencial étnico.