SENTENCIA CONSTITUCIONAL 1888/2011-R
Fecha: 07-Nov-2011
a partir de la realización de la auditoría médica, se ha fijado de manera cierta, objetiva y evidente, el establecimiento del grado de responsabilidad de la accionante,
En ese sentido, a partir de la realización de la auditoría médica, se ha fijado de manera cierta, objetiva y evidente, el establecimiento del grado de responsabilidad de la accionante, por lo tanto, es a partir de dicho pronunciamiento donde no solo que se conoció verazmente la responsabilidad administrativa, -negligencia médica- sino que a partir de la mencionada auditoría médica se han fijado los parámetros para respetar el debido proceso, porque es a partir de la tantas veces mencionada auditoría médica, que se ha determinado de manera objetiva y cierta, con las pruebas necesarias, que ha existido el daño, la culpa y la relación de causalidad.
No se trata de una simple cuestión meramente administrativa y de transcurso formal del tiempo, sino que se trata de una grave afectación de derechos fundamentales como es el derecho a la salud y a la vida digna, ya que estarían posponiéndose derechos fundamentales de un menor bajo protección del Estado, respecto a un derecho formal de la accionante. En ese sentido, es también un deber del Tribunal Constitucional, como garante de la primacía de los derechos humanos y garantías constitucionales, brindar la mayor protección a todo niño, niña y adolescente respecto a sus derechos y garantías, teniendo en cuenta su carácter de grupo privilegiado, más aún considerando que en el caso analizado, el menor no cuenta con el apoyo y resguardo de sus padres biológicos, correspondiendo al Estado, y a toda su estructura, brindar una doble protección al menor y por ende a sus derechos y garantías constitucionales.
Por consiguiente, mientras un menor continúe postrado en una cama o bien continúen las secuelas como consecuencia de dicha negligencia médica, el daño continuará actualizándose día a día y hasta que el menor adquiera la mayoría de edad y recobre plenamente su salud y una vez evidenciado este extremo, recién correrá el cómputo de los dos años para que opere la prescripción de la responsabilidad administrativa. Ahora si el menor afectado por la negligencia médica, llegado a su mayoría de edad, aún no haya recuperado plenamente su salud, al seguir el daño permanente o irremediable, no correrá plazo alguno para que opere la prescripción administrativa.
- I.1.1. Hechos que la motivan
- 1)
- denegó
- I.3. Trámite procesal en el Tribunal Constitucional
- II.4.
- II.5.
- II.6.
- III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
- III.1. Protección de los derechos y garantías de la personas
- III.2.Sobre los derechos del menor, su protección y el control de convencionalidad.
- III.3. Sobre los derechos del menor y su protección
- “obligación que tiene el Estado de garantizar en la máxima medida posible la supervivencia y el desarrollo del niño”
- (…) que los derechos de los menores no pueden ser desprotegidos y menos burlados”
- su respeto y su protección.
- por lo que su ejercicio no puede ser obstaculizado por procedimientos burocráticos ni sujeto a recursos previos, más aún cuando su titular se encuentra en grave riesgo de muerte.
- III.4. Principios y pronunciamientos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos
- los padres del niño, incluyendo en este rango a la familia.
- obligado por el principio del interés superior del niño evidentemente el Estado,
- III.5. Principio de protección especial
- en materia de derecho a la vida, cuando el Estado se encuentra en presencia de niños privados de libertad, como ocurre mayormente en el presente caso, tiene, además de las obligaciones señaladas para toda persona, una obligación adicional establecida en el artículo 19 de la Convención Americana. Por una parte, debe asumir su posición especial de garante con mayor cuidado y responsabilidad, y debe tomar medidas especiales orientadas en el principio del interés superior del niño”
- “no es admisible crear diferencias de tratamiento entre seres humanos que no se correspondan con su única e idéntica naturaleza”
- “este caso reviste especial gravedad por tratarse la víctima de un niño, cuyos derechos se encuentran recogidos no sólo en la Convención Americana, sino también en numerosos instrumentos internacionales, ampliamente aceptados por la comunidad internacional, entre los cuales destaca la Convención sobre los Derechos del Niño, que hacen recaer en el Estado el deber de adoptar medidas especiales de protección y asistencia en favor de los niños bajo su jurisdicción”
- “revisten especial gravedad los casos en que las víctimas de violaciones a los derechos humanos son niños”
- Principio de interés superior del niño.
- Es decir, el principio del interés superior del niño exige que se tome en especial consideración el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad con el fin de alentar en el niño, niña y adolescente un proyecto de vida que debe ser cuidado y fomentado.
- En esta línea, Zermatten señala que es necesario vincular la noción de interés superior del niño con la noción de predictibilidad.
- e) cualquier daño que el niño ha sufrido o que está en riesgo de sufrir;
- En definitiva, el principio del interés superior del niño o del bienestar del niño o del mejor interés del niño, niña o adolescente es un principio compuesto por múltiples factores que se traducen en criterios relevantes que deben ser necesariamente tomados en cuenta por los obligados por el principio, los padres, la sociedad y el Estado.
- Los elementos que considera el principio del interés superior del niño son diversos, a saber, la dignidad del ser humano; las características propias de los niños o ponderar las características particulares de la situación en la que se halla el niño; la necesidad de propiciar el desarrollo de los niños, con pleno aprovechamiento de sus potencialidades; y la consideración de que este principio es la base para la efectiva realización de todos los derechos humanos de los niños.
- En este último orden de cosas, la función judicial -como parte de la estructura estatal- debe tomar en consideración estos criterios propuestos por la jurisprudencia de la C.I.D.H. especialmente al resolver conflictos donde esté involucrado un niño, niña o adolescente”
- responsabilidad,
- “la omisión por parte del médico, de prestar apropiadamente los servicios a que está obligado en su relación profesional con su paciente, omisión que da por resultado cierto perjuicio a éste”. Así, la malpraxis tiene dos partes esenciales: una, que el médico deje de cumplir con su deber, y otra que, como consecuencia de ello, cause un perjuicio definido al paciente.
- Sin embargo, la absolución o sobreseimiento en fuero penal no es impedimento para examinar su responsabilidad contractual en sede civil y la reparación de los daños.
- Claro está que, para que el obrar del médico le sea imputable y con ello generador de responsabilidad deben darse dos presupuestos: 1) la existencia de culpa (art. 512) o de dolo (art. 521), y 2) que la conducta del médico le signifique al paciente un daño, físico o psíquico, patrimonial y espiritual, o sea que exista relación de causalidad entre el hecho médico y el resultado habido
- “La creación de un riesgo jurídicamente desaprobado:
- Fragmento 36
- III.7. Principio de prevalencia del derecho sustancial frente al derecho formal
- Garantizar el cumplimiento de los principios, valores, derechos y deberes
- oportuna y efectiva de los derechos e intereses legítimos
- precautela el respeto y la vigencia de los derechos y las garantías constitucionales”
- oportuna y efectiva
- descuido o trato negligente
- Estado debe asumir un doble rol proteccionista respecto al menor desprovisto de familia
- -que generan responsabilidades legales-, no puede resolverse bajo el rótulo de caducidad de la acción, con archivo de obrados, cuando en los hechos -“verdad material”- se evidencia un paciente postrado en una cama o con secuelas ya sean psicológicas o físicas irremediables, y un médico o conjunto de médicos que debido a su impericia o descuido provocado hayan causado un daño quizá irreversible en ese paciente. Entonces conforme se analizó precedentemente, frente a una responsabilidad por negligencia o mala práctica médica que no fue activada en su oportunidad ya sea por una mora estructural o individual, se afecte un derecho fundamental el cual es el derecho a la vida y salud además de afectar un valor supremo como es la justicia social que se encuentra reconocido y protegido en todo Estado Constitucional de Derecho, ya que la caducidad como un derecho formal no ha sido instituida para salvaguardar un ritualismo procesal estéril que no es un fin en sí mismo, sino esencialmente para salvaguardar un orden justo que no es posible cuando, pese a la evidente lesión de derechos, prima la forma al fondo, pues a través del procedimiento se pretende lograr una finalidad más alta cual es la tutela efectiva de los derechos constitucionales.
- en consecuencia, no puede sustentarse una prescripción de la responsabilidad, cuando se ha causado un daño que no ha sido reparado, sino contrariamente continúa, se va actualizando y produciendo permanentemente el deterioro de la salud del menor, afectando la vida misma.
- a partir de la realización de la auditoría médica, se ha fijado de manera cierta, objetiva y evidente, el establecimiento del grado de responsabilidad de la accionante,
- APROBAR