SENTENCIA CONSTITUCIONAL 0887/2010-R
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

SENTENCIA CONSTITUCIONAL 0887/2010-R

Fecha: 10-Ago-2010

Juez natural

Con relación al juez natural en este caso mencionado como tribunal imparcial, corresponde referir la jurisprudencia emanada de este Tribunal, que en la      SC 0491/2003-R de 15 de abril, señaló que: "Uno de los elementos esenciales de la garantía del debido proceso es el derecho al juez natural competente, independiente e imparcial; debiendo entenderse por juez competente aquel que de acuerdo a las normas jurídicas previamente establecidas, conforme criterios de territorio, materia y cuantía, es el llamado para conocer y resolver una controversia judicial; Juez independiente aquel que, como se tiene referido, resuelve la controversia exenta de toda injerencia o intromisión de otras autoridades o poderes del Estado; y Juez imparcial aquel que decida la controversia judicial sometida a su conocimiento exento de todo interés o relación personal con el problema, manteniendo una posición objetiva al momento de adoptar su decisión y emitir la resolución. El cumplimiento de estos requisitos que hacen al juez natural permite garantizar la correcta determinación de los derechos y obligaciones de las personas; de ahí que la Corte Interamericana de Derechos Humanos, cuya jurisprudencia es vinculante para la jurisdicción interna, en su Sentencia de 31 de enero de 2001 (Caso Tribunal Constitucional del Perú, párrafo 77), ha establecido que 'toda persona sujeta a juicio de cualquier naturaleza ante un órgano del Estado deberá contar con la garantía de que dicho órgano sea competente, independiente e imparcial'".

De acuerdo a la jurisprudencia referida, se entiende que en todo proceso judicial o administrativo, en el que se vaya a adoptar una decisión final a través de una sentencia o acto administrativo, es necesario que la autoridad (unipersonal o colegiada), sea independiente e imparcial, de forma tal que resuelva el asunto sometido a su conocimiento conforme a ley y libre de presiones; es decir, que no sea influenciada por nadie ni con nada, a favor o en contra de alguna de las partes, debiendo mantener una posición objetiva a tiempo de pronunciar su decisión final.