Auto Supremo AS/0801/2018
Tribunal Supremo de Justicia Bolivia

Auto Supremo AS/0801/2018

Fecha: 20-Dic-2018

En conocimiento del señalado Auto de Vista, Victoria Pinto Mayta interpuso recurso de casación en

En conocimiento del señalado Auto de Vista, Victoria Pinto Mayta interpuso recurso de casación en el fondo de fs. 207 a 209, señalando lo siguiente:
Sostiene que por lógica los huérfanos vitalicios generalmente no se casan debido a su estado mental y físico y si lo hacen, siempre terminan divorciándose porque nadie puede convivir con una persona que mental y físicamente no es apta, al no poder mantener la paz social y económica de un hogar; en ese razonamiento, señala que: “…LOS Arts 53 del Cdgo de SS y 40 de la RS 10.0.0.087 de 21 de julio de 1997 disposiciones que están derogadas como expresé, modificado en PARTE POR EL ART. 40 DEL DL 13214 DE 24 DE DICIEMBRE DE 1975 Y EL ART. 15 Y 16 NUMERAL II DEL D.L. 14643 DE 3 DE debidamente estos aspectos porque y hubiera sido ASÍ existirían, muchos huérfanos con discapacidad suspendidos quitándole EL DERECHO a la SEGURIDAD SOCIAL, ESPECIALMENTE SU ASPECTO HUMANO, no después de 20, 30 años y mas”; no es apropiado que el Auto de Vista señale que los certificados de fs. 191 a 193, son irrelevantes en razón a que no fueron emitidos por la comisión respectiva del Seguro Social, cuando ya no tiene la condición de rentista por efecto de la suspensión del seguro; si el fundamento se basa en que contrajo matrimonio dos veces, tendría que terminar sola hasta su muerte para que no ocurra la suspensión, siendo injusto porque a la fecha no tiene y no puede conseguir trabajo, no puede preparar sus alimentos, menos ir al baño sin asistencia, con el riesgo de caerse; y asevera que no es verdad que contrajo matrimonio dos veces, pues hubo una separación mucho antes, porque debido a su incapacidad, no podía mantener la paz social y menos hacer las tareas domésticas, encontrándose a expensas de familiares y terceras personas que no siempre estarán pendientes de su persona, siendo ésta su realidad