DECLARACIÓN CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0230/2015
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

DECLARACIÓN CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0230/2015

Fecha: 17-Dic-2015

PREÁMBULO

Los Aymaras, desde tiempos remotos, poblamos las tierras fecundas de la región lacustre, en el curso del tiempo, llegamos a una admirable y avanzada instrucción social, política, económica y cultural. Alcanzamos progresos en la agricultura, ganadería, tejidos y cerámica, teníamos también conocimientos de astronomía y medicina tradicional. Algunas tradiciones perduran hasta nuestros días.

La población de Chua Cocani, como parte de esta tierra, fértil y propicia, en el decurso de su historia, ha sufrido el despojo injusto y abusivo de sus propiedades, tanto en el Incanato, en la Colonia, como en la República. Por lo que, podemos aseverar, que, la existencia de las comunidades de Chua Cocani, se remontan antes de la llegada de los españoles, incluso antes de los mismos incas. Todo esto, es corroborado por una de las Composiciones Originarias, la nombrada ESTANCIA QUILLI URU, con dos majadas, que, en su recapitulación sumaria testifica, que en fecha 26 de Abril de 1644, el Señor Juan Gutiérrez, perteneciente al AYLLU QUILLI URU, con el objeto de pagar el impuesto de su Estancia, se dirige al DISTRITO DE ACHACACHI, CORREGIMIENTO DE UMA SUYU, bajo el mando del Capitán Don Francisco Antonio de la Manseca Alvarado, Juez Visitador de Tierras, por encargo del Excelentísimo Marques de Mansero, Virrey de estos Reinos. El Señor Juan Gutiérrez, una vez constituido en ese distrito, deposita 150 pesos corrientes, en la Real Caja, a cargo del Tesorero Fermín del Carte.

Pasado un tiempo, los tributarios y representantes, Don Pedro Huarina, Don Francisco Huarina, Don Diego Huarina, Don Ambrosio Huarina y Sebastián Callisaya, en nombre de los demás tributarios, comunarios del pueblo de Achacachi, de la parcialidad URINSAYA Y AYLLU QUILLI URU, presentaron un escrito al Caballero de la Orden de Santiago, Corregidor y Justicia Mayor de la Provincia Uma Suyu, al Señor General Don Agustín de Torrez y Portugal, contra Don Bartolomé Ramos, Cacique Principal y Gobernador de la parcialidad de URINSAYA y a su amigo Martin Quenta, por la venta de la Estancia y tierras, a solo 200 pesos, costo ínfimo, a Don Pedro Quenta. Después, de todo un proceso, en fecha 1ro. de Octubre de 1718, surtió y se firmó el Decreto de uso de las tierras, Don Agustín de Torrez y Portugal,  Don Juan Bravo de Ribero, Alcalde de Real Audiencia de Charcas. Firmado en 1718, en La Paz.

Pasado más de un siglo, Don Diego Nao Huarina, tataranieto de Don Pedro Huarina y Manuel Yapita, tributarios de la ESTANCIA QUILLI URU (hoy Llamacachi), del cantón Huata de entonces, solicitan al Señor Juez Instructor, testimonio de los obrados, el 14 de Julio de 1883. Es firmado y autorizado por Policarpio Monterrey, ACTUARIO.

En este contexto histórico, corresponde destacar en justicia, el trabajo integral de la Misión Bautista Canadiense, que por más seis décadas (1914-1985), desarrollo una labor educativa encomiable, sosteniendo más de veinte escuelas, en las comunidades ribereñas al Lago Titicaca (Huarina-Tiquina), así como las acciones en favor de la salud comunitaria, la enseñanza del Evangelio de Jesucristo, el impulso a los beneficios de la Reforma Agraria y otras más. Así mismo otras misiones como el caso de la Misión Santidad Amigo que desde marzo de 1919, colaboraron en el desarrollo de la comunidad.

Los sucesos más importantes, que han tenido lugar, en nuestro territorio nacional, influyeron en algunos campesinos de esta jurisdicción, como en nuestro antecesor Rufino Sosa, de la Comunidad de Jichupata, Donato Chana, de Chua Visalaya y otros, en 1930, marcaron el comienzo de una lucha constante, para librar de los sistemas opresivos, como el pongueaje y mitanaje, de la miseria y el sometimiento en los que se encontraban sus congéneres, por la opresión de los hacendados. Estos hechos, contribuyeron para que, en 1953 se dicte la Ley de la Reforma Agraria, con una frase indiscutible “La Tierra es de quien la trabaja”, con la que, se ha podido lograr, el acceso a las tierras para las comunidades. Después de una década, exactamente el 17 de Diciembre de 1963, estas propiedades pasaron a favor de la Cooperativa Integral “Chua Ltda.”. Dicha cooperativa en un principio estaba conformada por 109 socios y luego se incrementó a 220. Formaron parte de esta cooperativa los campesinos del lugar.

La creación de Chua Cocani, fue el 17 de Diciembre de 1963, de manera informal, con establecimiento de la Feria de Pescado, denominado “Surras”. Se fundó como Cantón, el 22 de Marzo de 1991, con 6 comunidades: Chua Cocani, Kelani, Jichupata, Marca Chua, Caluyo y Janko Kala, dependiente de la Primera Sección de Achacachi, de la Provincia Omasuyos del Departamento de La Paz. A partir de su creación, como definitiva necesidad, las comunidades fueron constituidas en grupos familiares, los que, en la actualidad sirven de equilibrio comunal, entre el derecho y las obligaciones.

La población de Chua Cocani, en todas sus acciones, siempre se ha caracterizado por ser un pueblo consolidado en el respeto, igualdad, honestidad y solidaridad entre sus semejantes, manteniendo como primera virtud, su espíritu de independencia; principios que impulsan y defienden la dignidad, equidad y armonía con la Madre Tierra.

En la población ancestral de Chua Cocani, en cuanto a la indumentaria, las mujeres llevaban una montura, phullu, almilla, de bayeta, arkho phakhe, confeccionada artesanalmente, de lana de oveja y llama; calzaban abarcas de cuero de llama, cambiando de forma gradual su atuendo a sombrero de oveja, chompas, phullus de color negro, café y guindo, las polleras de diferentes colores, teñidas con añilina y kento y abarcas de goma; los varones se caracterizaban por vestir monteras y almilla.

Las autoridades originarias se identificaban, a través de la exposición del tari y el chicote, las mujeres y los varones con la chuspa, capacho, chicote y el bastón de mando. Las actividades agrícolas se compartían mediante el Ayni Phayna y Qharaya, trilogía que se aplicó en la producción, consumo ecológico, saludable y en convivencia pacífica con la Madre Tierra, de manera comunitaria.

De acuerdo a la historia ancestral de Chua Cocani, la danza nativa era mimol y chunchus, que tenían el vestuario similar a los incas. Actualmente, todas las danzas originarias, están revalorizadas en el Festival de Compi, que fue creado el 5 de Junio de 1965, entre sus pioneros podemos citar: a Juan de Dios Yapita, Pedro Menacho, Faustino Condori, Juan Nao, Modesto Quispe, Simón Chipana, Calixto Suxo y otros comunarios, que impulsaron la realización de esta actividad del folklore, junto a las autoridades de la Dirección Nacional de Turismo, de entonces. En este evento cultural, que fue el primero en la región lacustre, se patentizo sus saberes ancestrales, por medio de la presentación de las danzas autóctonas, artesanías, productos del lugar; la original competencia de ciclismo, con la participación inédita de las tawakos, de balsas de totora y la primera elección de la Reina de la papa. Esta manifestación cultural, año tras año, es auspiciada por el municipio, la gobernación, autoridades del ramo y organizada por las autoridades del lugar, las que, en la medida de sus competencias implementan las políticas de promoción y difusión con fines de fomentar el turismo comunitario.

Chua Cocani, fue creado como municipio, el 4 de Agosto de 2010, y promulgada mediante Ley No. 034, del 8 de agosto del mismo año por el presidente Juan Evo Morales Ayma, con 4 ex cantones, Visalaya, Soncachi, Chua Cocani y Compi Tauca; compuesto por 22 comunidades; donde habitan mujeres y varones de lucha capaces de vencer la pobreza y el esclavismo, encarando su desarrollo desde la educación, la salud, la actividad productiva y el trabajo comunitario.

El Municipio de Chua Cocani y su Gobierno Autónomo, caracterizada por su cultura muy antigua, está situado a orillas del Lago Titicaca, próximo a la carretera al Santuario de la Virgen de Copacabana, a 95 Km. De la ciudad de La Paz, limita al norte con el municipio de Achacachi, al sur con el Lago Titicaca, al este con el municipio de Huatajata y al oeste con el ex cantón Jancko Amaya. Tiene una altitud de 3.810 m.s.n.d.m.

El nombre de Chua Cocani, deriva de las palabras aymaras  “JICHUA” que quiere decir paja y “KOKANI”, que significa “Árbol”,  y probablemente también del nombre nativo “Chuwa” que quiere decir plato de barro o cerámica que fabricaban nuestros ancestros, según huellas existentes en nuestras serranías; destacado por el centro ritual “El Pachjiri”, que es un centro ritual ceremonial ancestral, dedicado al silencio y culto a las creencias ancestrales, conocido a nivel nacional. Territorialmente estamos organizados sindicalmente desde las comunidades.

Chua Cocani, unidad territorial aymara de naturaleza ecológica y turística, con capacidad productiva competitiva y de alto valor social en el desarrollo integral sostenible del territorio; con vocación productiva: piscícola, agrícola, pecuaria, floricultura, apicultura, artesanal, y servicios turísticos, forjadores de talento humano trascendente de la autonomía municipal, alcanza positivamente la calidad de vida de sus habitantes, en complementariedad y reciprocidad con la Madre Tierra, inspirados por nuestro sagrado Lago del “WIÑAY MARKA” y el “Pachjiri”.

Construimos nuestros símbolos municipales, de forma participativa, valorando y reafirmando muestra identidad territorial, que en adelante se constituyen iconos de de lucha constante de nuestro desarrollo con valores sociales y culturales de una vida digna, asumiendo que nuestro presente es nuestro futuro.

Es parte de la presente Carta Orgánica Municipal nuestra historia territorial, productiva, social, política y cultural, destacando que todo aquello que se expresa, es de autoría de todas y todos los Asambleístas y referencias de la fuente de información, considerado patrimonio cultural del municipio de Chua Cocani.

Reflexivos de nuestra historia desde las 22 comunidades, los barrios y demás instituciones representativas reconocidas por la ley, y normas y procedimientos propios; decidimos reafirmar nuestra ideología política, social, económica y cultural para profundizar la calidad de nuestra vida colectiva e individual.

Nosotros, en ejercicio pleno de la libertad, la democracia y los derechos constitucionales, en el marco de la Ley Municipal Nº 10 de Elaboración Participativa y Aprobación del Proyecto de la Carta Orgánica Municipal de Chua Cocani, congregados en la Asamblea Autonómica Municipal, con una directiva representada de los cuatro ex Cantones, construimos nuestra norma básica institucional sobre nuestros principios y valores ancestrales, enfrentando los desafíos globales del siglo XXI.

Ratificamos la profundización y ejercicio del sistema del gobierno autónomo municipal en todas sus dimensiones y pleno ejercicio de la democracia participativa, con una arquitectura jurídica y de políticas públicas reflejadas en la presente Carta Orgánica Municipal, a objeto de garantizar el desarrollo humano sostenible, generando riqueza colectiva de manera armónica con trabajo responsable, cuidando y protegiendo la biodiversidad y el ecosistema a favor de nuestras generaciones presentes y futuras.