Auto Supremo AS/0120/2019-RRC
Tribunal Supremo de Justicia Bolivia

Auto Supremo AS/0120/2019-RRC

Fecha: 07-Mar-2019

No es evidente que haya existido rechazo al padre como resultado de esa supuesta agresión


Hechos no acreditados:

No se acreditó la acusación en sentido de que el imputado haya abusado sexualmente a su hija, porque las pruebas aportadas no son conducentes ni evidencian con certeza el hecho; por el contrario, existe prueba que niega o contradice esa acusación y debilita ostensiblemente la hipótesis acusatoria, refiriendo que un hecho de violencia sexual implica fundamentalmente aunque no únicamente la presencia de rasgos físicos y psicológicos en la víctima del hecho, al advertirse secuelas y lesiones físicas, objetivas, palpables generalmente acreditadas por un galeno profesional y daños, secuelas o trastornos en mayor o menos intensidad, en la psiquis de la víctima, resultando que los acusadores en el presente caso, basaron su acusación en que la médico forense Erika Hinojosa había detectado un desgarro anal con una antigüedad de diez días a la revisión de la menor, siendo que este elemento objetivo no fue demostrado por las acusaciones por cuanto el certificado forense fue desestimado como prueba eficaz en el presente proceso, mas por el contrario se concluyó que sobre la base de la opinión de la junta médica que se conformó en la presente causa y la revisión minuciosa de las fotografías que se tomaron para tratar de respaldar el contenido del certificado forense, evidencian que la menor no presenta lesión compatible con agresión sexual anal, además tomando en cuenta el antecedente de la médico forense de otorgar certificados forenses a sola petición del interesado a cambio de sumas de dinero, es decir no existe prueba idónea y creíble que cause convicción que la menor presentaba desgarro con diez días de antigüedad al 24 de febrero de 2011.

No es evidente que haya existido rechazo al padre como resultado de esa supuesta agresión sexual, sino más bien se evidenció que la menor estaba muy arraigada a su padre sin encontrarse rastros o trastornos emergentes de una vivencia de abuso sexual, concluyéndose que la menor era y es normal emocionalmente