DECLARACIÓN CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0077/2017
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

DECLARACIÓN CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0077/2017

Fecha: 25-Sep-2017

Preámbulo

En tiempos pre-coloniales, la región de la Chiquitanía estaba poblada por más de 50 grupos étnicos indígenas, pertenecientes a diversos grupos lingüísticos, algunos de ellos dedicados a la agricultura, caza, pesca y recolección, y vivían en grandes aldeas de acuerdo a sus formas de vida, aquellos que contaban con territorio amplio y vivían en libertad. Hoy se nos conoce con el nombre de chiquitanos impuesto por los colonizadores españoles.

Con el inicio de la conquista fuimos perdiendo nuestros territorios y nuestra libertad, situación que comenzó con las reducciones jesuíticas y posteriormente tras la expulsión de estos misioneros, fueron los mestizos cruceños quienes se apropiaron de las tierras, despojándonos de nuestro territorio y desplazándonos en distintos lugares.

Desde el nacimiento de la República, los pueblos indígenas, sobre todo de las tierras bajas, fuimos ignorados en nuestros derechos, considerados como ”tribus selvícolas“, ”salvajes“ e inhumanos a objeto de ser ”civilizados“ y, por tanto, integrados forzosamente a la sociedad nacional, desconociendo nuestra identidad y nuestros derechos.

Durante el auge de la goma y el empatronamiento forzoso, en el cual hombres y mujeres fuimos enganchados violentamente, miles de nuestros hermanos perecieron a consecuencia de las malas condiciones de trabajo, la esclavitud, la servidumbre, los malos tratos y la exclusión, llegando casi al exterminio. En esa misma época el Estado comenzó a matricularnos, para entregarnos al patrón negándonos todos los derechos.

Sin embargo, hemos sobrevivido manteniéndonos unidos por la naturaleza que nos rodea, la que tiene un amo, dueño y protector de la naturaleza, llamado ”Nixhíxhi“ oJichi, ser sobre natural o espíritu, que tiene como función mediar la relación entre el ser humano y la naturaleza y, las relaciones sociales entre nosotros mismos: los de la nación Monkóxi.

Como parte de nuestra cosmovisión, los diferentes elementos de la naturaleza tienen un dueño que se encarga de proteger y normar su uso, para evitar que manejemos irracionalmente los recursos naturales. Así, tenemos al NixhíTuxi, amo del agua o de los puquios y manantiales; al NixhíKánxi, amo de la piedra; Nixhí Yirityúxi, al NixhíNíunxi, amo del monte; al Nixhí Taxi, amo de la lluvia; y al NixhíXhuénse, amo de la pampa, NixhíBáixhiamo del curichi.

Los miembros de la nación Monkóxi conocemos tres almas unidas al cuerpo: Alma Sombra o Alma Chiquita que vive cerca del hombre manifestándose en su sombra; Alma Sangre o Alma Grande que sólo abandona al cuerpo por cortos lapsos de tiempo; y Alma Respiración, NausipíAnasakáxi, o alma que vive en el cuerpo.

Una figura representativa de nuestra cultura ”Monkóxi-Bésiro“ es el Basiibóxi o Medico Tradicional sabio, que cumple funciones de curandero y sacerdote. Distinguimos dos tipos de curanderos: el que solo cura con plantas naturales y el que cura con especie de adivinanzas o sobrenaturales todos ellos se denominan ”Mérkuxi o Basiibóxi“ todos ellos es para contrarrestar a la obra maligna del Cheséruxio Brujo, que se encarga de dañinear y hacer enfermar a las personas que han sido embrujadas, introducir insectos en el cuerpo, además, posee dones para volverse invisible y transformarse en cualquier animal, ave u objeto.