DECLARACIÓN CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0204/2015
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

DECLARACIÓN CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0204/2015

Fecha: 16-Nov-2015

CARTA ORGÁNICA MUNICIPAL DE CLIZA

Se sabe que Sach’amoqo (lugar elevado con árboles), la tierra de los Sapanas, tuvo un mágico verdor reflejado en el cristal de frescos manantiales, bajo el celeste cielo acollarado de blancas nubes. En este íntimo rincón patrio, los descendientes de Manco Kapac, labraban la tierra practicando el ayni, ama qhilla, ama llulla y ama suwa.

Con la llegada de los españoles, Sach’amoqo cambió de nombre por Valle de Elisa, sustituido, a su vez, por Valle de Clisa cuando la corona española entregó como encomienda a Pedro Ximenes de Vargas, en 1595. Francisca Vargas, heredera del mencionado encomendero español, legó en su testamento sus tierras del Valle de Clisa al monasterio de Santa Clara. Dicho monasterio la llamó Finca Cliza. Desde entonces, los Sapanas fueron conocidos como Lizas, por la distorsión debida a las dificultades que tenían los quechuas para pronunciar “Clizas”.

Los hijos de esta singular tierra, protagonizaron infinidad de levantamientos, regaron con su sangre la tierra que los vio nacer. Provistos de sus “maqanas” (instrumentos de agresión y de lucha) estuvieron en el levantamiento revolucionario del 14 de septiembre de 1810. De la misma forma, fueron los nativos cliceños quienes iniciaron las luchas para romper las cadenas de pongueaje, que se logró con la firma de la Ley de Reforma Agraria, realizada en la localidad de Ucureña, el año 1953.

Las luchas de los quechuas y aymaras fueron capitalizadas por los criollos y mestizos, para formar en 1825, un Estado republicano que excluyó al pueblo nativo. En aquel entonces, Bolivia nació con cinco departamentos, siendo Cliza una de las provincias de Cochabamba; pero por la acción de la politiquería, desapareció en 1838, y reaparece nuevamente en 1912.

Cliza, capital de la provincia Germán Jordán, fue fundada por Ley de 29 de octubre de 1844 con el nombre de Cantón Orihuela, siendo obligado el monasterio de Santa Clara, por decreto de 7 de julio de 1846, a vender los terrenos necesarios para la formación del pueblo. De este modo, Villa Orihuela (Cliza) fue poblada por mestizos, criollos y extranjeros, hasta que en 1953 tuvieron que evacuarla.