LIBERTAD DE EXPRESIÓN. LA CONSTITUCIÓN NO RECONOCE EL DERECHO AL INSULTO.
Suprema Corte de Justicia de la Nación

LIBERTAD DE EXPRESIÓN. LA CONSTITUCIÓN NO RECONOCE EL DERECHO AL INSULTO.

Fecha: 11-Jul-2012

Y El Amasiato Entre El Poder Político Y El Económico

"Con todo respeto, yo acuso de corrupción a la justicia queretana en el proceso de la **********. Allí está la recomendación de la CNDH, en el sentido de que han hecho chueco lo que tendrían que haber hecho derecho, y han propiciado ya un año de impunidad. ¡Urge la reforma jurídica de la justicia y liberar al procurador de la órbita del Ejecutivo! No olvidemos que el poder es el principal violador de los derechos humanos.

"6. **********, seas inocente, culpable o un simple junior cabrón o invisible, yo no soy más bueno que tú. Quiero decir, que no estoy en una cruzada del bueno contra el malo, del pobre contra el rico, en el rencor de clase, pues. Estoy en una lucha abierta por la democracia y contra la impunidad del poder. Tampoco soy más pobre que tú, ********** (durante las cuatro horas que duró el encuentro, yo me tomé un café y una Coca-Cola; él pagó y yo puse la propina).

"7. Mi defensa ha sido legal y seguirá siendo legal. Yo siento que ya casi la libré. Sí, ya casi la libré legal y jurídicamente. Y no me interesa mayormente lo que piensa la sociedad. Soy inocente. Seguiré haciendo lo que mis abogados me digan, legalmente.

"8. Legalmente coludido con el derecho chueco del poder. En este punto, el aparato de justicia queretano ha hecho bien las cosas sólo en el sentido de perpetuar la injusticia.

"9. ¿Y de veras no te importa la condena social y moral que Querétaro ha dejado caer sobre ti y tu familia? ¿Nada te muerde por dentro? ¿No das la cara a la sociedad, porque la temes o la desprecias?

"10. Una propuesta concreta. Dar la cara a la sociedad. Inocente o culpable, **********, te propongo salir y encarar a la sociedad viva y abierta. Encontrar la manera de enfrentar públicamente a tu acusador número uno, ********** (sic). Responder a los medios de comunicación reales y plurales, sin comprarlos. Dar la cara a la sociedad. ¿Qué dices? ¿De qué tienes miedo? ¿Puedes dar por ti mismo un pasito en ese sentido o eres solamente una tuerca del engranaje corporativo familiar? Asume tus responsabilidades personales. Sé tú mismo. No seas puto.

"11. ********** pidió tiempo para consultar con sus abogados y su familia. Pasaron los días. Finalmente, el viernes **********, hasta mi tianguis de letras en Plaza de Armas, fue a decirme que no. Como un fantasma, el joven hombre transparente de ********** años cruzó la plaza sin llamar la atención. Hombre sin peso, sin densidad, con la insoportable levedad del ser a cuestas. ‘No -dijo-, no quiero entrar en tu escenario. Seguiré en el mío, con mis abogados, ya casi la libro’.

"12. Adelante, de espaldas a la sociedad abierta que ya te condenó. Dices despreciarla, pero en realidad la temes, es mi impresión. Tu apuesta, diría Scherer, ‘es la vida sin los otros, la sociedad ausente’.

"13. El ********** es transparente. Podría cruzar esta plaza pública (ya dije que la cruzó el viernes, como a las seis y pico de la tarde) y ser invisible. Bajo perfil, **********, **********, tal vez impulsivo. Apacible por fuera e hirviendo por dentro. ¿Qué retos y qué miedos carga? Parece un niño grandote. Algo lo muerde por dentro, sin embargo. ¿La condena social, el peso del honor familiar, un crimen sin castigo? A veces, sus ********** revelan profundidades insondables. Los demonios que todos llevamos dentro asoman por esos ojos ¿verdes, amarillos, turquesas?, y lo transforman en la bestia que todos llevamos dentro. Su cuerpo estirado es como el de un gato indolente que bosteza o da zarpazos. Lo veo fijamente y, no sé, de pronto veo algo en esos ojos. Oh, recordé un viejo poemita oriental, que aquí transcribo de memoria: