DECLARACIÓN CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0155/2015
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

DECLARACIÓN CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0155/2015

Fecha: 28-Jul-2015

PREÁMBULO

Sobre el actual Territorio Municipal de Laja, y en la época de los primeros asentamientos humanos en Los Andes precolombino, hicieron presencia los Chiripa, con todo un sistema administrativo autónomo en lo político, social, económico, jurídico y cultural tal como se ha logrado estudiar en los restos y ruinas arqueológicas encontradas. Luego también encontramos la presencia Pukina, en una vastedad de objetos aún en estudio, que del mismo, mantuvieron un sistema autonómico, misma que por circunstancias adversas, fueron trasladadas hacia Cusco y posteriormente transmitidas y ejercidas en el sistema Tawantinsuyano, según estudios realizados por Waldemar Espinoza Soriano, José Huidobro Bellido y otros autores.

El milenario territorio del Estado Tiwanaku, en sus diferentes periodos, Estructurados a nivel político, económico, cultural, jurídico y social con la complementariedad del Chacha – Warmi, el idioma era el Pukina,  la estructura territorial fue Urqu Suyu y el Uma Suyu, y se aplicaba normas y procedimientos propios, diálogo de saberes y conocimientos en ciencia y tecnología. El territorio comprendía el käpacha, alaxpacha, akapacha y manqhapacha con la administración territorial desde el Ayllu, la Marka, la Tayka Marka y el Suyu con la administración de sus propios sistemas de educación, justicia y cosmovisión.

Desde la llegada despistada e invasora de Cristóbal Colon y los reos de España al territorio de Abya Yala. (1492) se da inicio a la colonización con la Imposición de sus leyes y prácticas excluyentes en los territorios ancestrales vulnerando los derechos consuetudinario, con la discriminación, individualismo, machismo, genocidio, etnocidio, religión, etc.

Con la invasión aventurera de Pizarro, Almagro y Luque, se dio el inicio del holocausto de los seres Andinos, y Laxa Marka no fue la excepción. En esta Época Colonial se impuso la aculturación bárbara sobre los originarios, mediante métodos inquisitoriales y la extirpación de las idolatrías, con la consecuente pérdida de la autonomía en todas sus formas y ejercicios. Esta fue la nefasta época colonial que duró hasta la guerra de la independencia con la conquista de la misma, conformándose entonces, la República, dando inicio a la Época Republicana, que duró cerca de los 183 años, insistiendo en no tomar en cuenta a los originarios en el sistema jurídico de entonces.

En el periodo de la República con la Ley de Participación Popular Nº 1565 en el año 1995 se implementa los Municipios a nivel nacional, con la aplicación de esta Ley sobre la jurisdicción territorial de la segunda sección de la Provincia Los Andes (13 de diciembre de 1963) se crea el municipio de Laja.

Las luchas por las reivindicaciones históricas indigenales en Bolivia, finalmente culminó con la promulgación de la reforma constitucional del 20 de febrero de 2004 años, que en su artículo 232 dice: La reforma total de la Constitución Política del Estado es potestad privativa de la Asamblea Constituyente, que será convocada por Ley Especial de convocatoria, la misma que señalará las formas y modalidades de la elección de los constituyentes, será sancionada por dos tercios de votos de los miembros presentes en el Congreso Nacional y no podrá ser vetada por el Presidente de la República.

Posteriormente con la asunción del nuevo gobierno a la cabeza del hermano Juan Evo Morales Ayma, fue convocado y luego conformada la Asamblea Constituyente que tuvo como cede la ciudad de Sucre. Y como resultado es la promulgación de la Nueva Constitución Política del Estado Plurinacional y se da inicio a una nueva época de AUTONOMÍAS, estableciéndose sus normativas con la Ley Nacional Nº 031.

El año 2012, el Gobierno Autónomo Municipal de Laja, convocó a la conformación de la Asamblea Autonómica Municipal de Laja, la misma que en noviembre de 2013 concluyó la elaboración de la Carta Orgánica de la Unidad Territorial Municipal de Laja, que en su esencia rescata los principios y valores ancestrales de Los Andes milenario, e incluye el reconocimiento al ejercicio autonómico de las Naciones y Pueblos indígenas Originarios Campesinos. Dándose paso entonces, al inicio de la época de las autonomías más profundas reivindicadas por nuestra sangre que como furia de tempestades corre por nuestras arterias y venas.