AVERIGUACIÓN PREVIA. LAS TRANSGRESIONES COMETIDAS DURANTE ESTA FASE CONSTITUYEN VIOLACIONES PROCESALES EN TÉRMINOS DEL ARTÍCULO 160 DE LA LEY DE AMPARO.
Suprema Corte de Justicia de la Nación

AVERIGUACIÓN PREVIA. LAS TRANSGRESIONES COMETIDAS DURANTE ESTA FASE CONSTITUYEN VIOLACIONES PROCESALES EN TÉRMINOS DEL ARTÍCULO 160 DE LA LEY DE AMPARO.

Fecha: 04-Nov-2009

Vi Los Que Dolosamente Presten Ayuda O Auxilio A Otro Para Cometerlo

"VII. Los que con posterioridad a su ejecución auxilien al delincuente, en cumplimiento de una promesa anterior al delito; y

"VIII. Los que intervengan con otros en su comisión, aunque no conste quién de ellos produjo el resultado.

"Los autores o participes a que se refiere el presente artículo, responderán cada uno en la medida de su propia culpabilidad.

"A los individuos a que se refieren las fracciones VI, VII y VIII, se les aplicara la punibilidad dispuesta por el párrafo segundo del artículo 54 de este código."

Lo anterior es así, ya que de la lectura del citado precepto se puede advertir con meridiana claridad que la reforma al mismo no se concretó a hacer un desglose de las diversas formas de autoría y participación, sino que bajo la idea del principio de culpabilidad se incluyó el mandato de que la pena que se imponga a los autores y partícipes de los delitos tendría que ser atendiendo a su grado de culpabilidad. Siendo esto así, debe entenderse que lo dispuesto en la norma reformada resultaba en beneficio de los ahora sentenciados, razón por la cual al referirse a una norma sustantiva les debió ser aplicada retroactivamente en su beneficio, en términos de lo dispuesto en el artículo 14 constitucional, por tanto, el estudio de su responsabilidad penal debió hacerse con apoyo en la fracción III del artículo 11 del Código Penal para el Estado de Chiapas, vigente al dictar la sentencia, lo cual como se procederá a analizar se traduce en un beneficio concreto para los quejosos.

En efecto, la coautoría material prevista en el artículo 11, fracción III, del Código Penal para el Estado de Chiapas, presupone que los coautores del hecho delictivo, para poder tener ese carácter, cada uno de ellos debe mantenerse el dominio funcional del hecho.

Sobre este punto es necesario señalar que la defensa de los quejosos en la demanda de garantías hace valer como concepto de violación el hecho de que en el caso de los quejosos no se demostraron los elementos del codominio funcional del hecho que generen la coautoría.

Debe decirse que resulta fundado dicho concepto de violación, toda vez que para la actualización del dominio funcional del hecho en la coautoría material es necesario acreditar la existencia de la aportación del sujeto al hecho delictivo, que ésta resulte adecuada y esencial al hecho, así como el reparto de funciones en la realización de la conducta.

Sin embargo, de la revisión de la sentencia que constituye el acto reclamado no se advierte que se hayan justificado los extremos que actualizan el codominio funcional del hecho que constituye el presupuesto de la coautoría material, ya que de autos no se advierte que se haya establecido en qué consistió la actividad de cada uno de los quejosos, y cómo su conducta individual resultó vinculada a la de sus coautores en la realización de los delitos.

En este contexto, al no desprenderse de las constancias que integran la causa penal que no existen elementos para atribuir a los quejosos la conducta delictiva a título de coautores materiales, esta Primera Sala considera que su responsabilidad penal se debió haber acreditado en términos de la fracción VIII del propio artículo 11 del Código Penal para el Estado de Chiapas que prevé la figura conocida en la doctrina como complicidad correspectiva, en virtud de la cual en el supuesto de que se encuentre acreditada la participación del sujeto activo en la realización del delito conjuntamente con otras personas, pero no se esté en posibilidad de establecer quién de ellos produjo el resultado típico, a todos se les reprocha la conducta, aun cuando con una regla específica de sanción, conforme a la cual su culpabilidad resulta atenuada.

Así resulta que en términos del artículo 54, segundo párrafo, del Código Penal para el Estado de Chiapas vigente al momento de dictarse la sentencia, al cual remite para efectos de la imposición de la pena el último párrafo del propio numeral 11 se aplicarán a quienes se acredite su responsabilidad penal en el supuesto de complicidad correspectiva se le impondrá como pena hasta las tres cuartas partes de la correspondiente al delito de que se trate. El artículo es del tenor siguiente:

"Artículo 54. Las circunstancias calificativas o modificativas de la sanción penal que tienen relación con el hecho u omisión sancionados, aprovechan o perjudican a todos los que intervengan en cualquier grado en la comisión del delito, siempre que tengan conocimiento de ellas.

"En los casos previstos por las fracciones VI, VII y VIII del artículo 11, se impondrá como pena hasta las tres cuartas partes de la correspondiente al delito de que se trate y, en su caso, de acuerdo con la modalidad respectiva."

En este orden de ideas, en caso de que la autoridad responsable acredite nuevamente la responsabilidad penal de los quejosos ********** (1), ********** (2), ********** (3), ********** (4), ********** (5), ********** o ********** o ********** (6), ********** (7), ********** (8), ********** (9), ********** (10), ********** (11), ********** (12), ********** (13), ********** (14), ********** (15) y ********** o ********** (16) la misma tendrá que ser en términos de la fracción VIII del artículo 11 del Código Penal para el Estado de Chiapas y conforme a la regla prevista en el segundo párrafo del artículo 54 del propio ordenamiento, determine nuevamente la sanción que les corresponde, en el entendido de que no podrá modificarse el grado de culpabilidad, mínimo que ya les fue determinado por el propio Primer Tribunal Unitario del Vigésimo Circuito en la sentencia que constituye el acto reclamado.

e. Resulta muy importante precisar que el veintisiete de julio de dos mil seis, el Juez Segundo de Distrito en el Estado de Chiapas dictó sentencia en la causa penal **********, en la que consideró a ********** (1), ********** (2), ********** (3), ********** (4), ********** (5), ********** o ********** o ********** (6), ********** (7), ********** (8), ********** (9), ********** (10), ********** (11), ********** (12), ********** (13), ********** (14), ********** (15) y ********** o ********** (16), penalmente responsables de los delitos de homicidio calificado y lesiones calificadas, portación de arma de fuego sin licencia y portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, previstos y sancionados por los artículos 123, 127, en relación con el 130, fracciones I y IV, 116, 117, segunda parte, 120 y 121, en relación con el 11 del Código Penal para el Estado de Chiapas, vigente en la época de los hechos; 81, en relación con el 9, fracción I, 10, fracción III y 83, fracciones II y III, en relación con el 11, incisos a), b) y c), de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, vinculados con los artículos 18, párrafo primero y 64 párrafo primero, del Código Penal Federal, respectivamente, y su relativo 57 del Código Penal para el Estado de Chiapas, ubicándolos en un grado de culpabilidad mínimo, por lo que estimó justo y equitativo imponer a cada uno, veinticinco años de prisión, con apoyo en el numeral 57 del Código Penal para el Estado de Chiapas, vigente en la época de los hechos (mil novecientos noventa y siete), atento a que aplicó la pena del delito mayor (homicidio calificado), por tratarse de un concurso ideal de delitos, dado que ejecutaron los ilícitos con una sola conducta (foja 12264 del tomo XVI de la causa penal **********).

El quince de diciembre de dos mil seis, el Magistrado del Segundo Tribunal Unitario del Circuito, al resolver el toca penal 354/2006, formado con motivo del recurso de apelación interpuesto por los sentenciados contra la resolución mencionada, ordenó la reposición del procedimiento.

El citado Juez Federal, el primero de octubre de dos mil siete, dictó nueva sentencia por los delitos de que se trata, en la que consideró que la culpabilidad de los hoy coacusados, era superior a la mínima pero menor a la equidistante entre la mínima y la media, imponiéndoles a cada uno, la pena de veintiséis años de prisión, relativa al homicidio calificado, por ser el delito mayor, atendiendo a las reglas del concurso real de delitos; lo cual fue confirmado en la sentencia que ahora constituye el acto reclamado.

Ahora bien, el proceder del a quo, fue incorrecto, toda vez que no debió aumentar la sanción aplicada en la sentencia de veintisiete de julio de dos mil seis, atento a que el Ministerio Público no se inconformó con ese pronunciamiento en particular, ni aportó nuevas pruebas que pudieran agravar la situación de aquéllos y, por tanto, no se debió aumentar la pena inicial, de ahí que en el supuesto de que se decrete la responsabilidad penal de ********** (1), ********** (2), ********** (3), ********** (4), ********** (5), ********** o ********** o ********** (6), ********** (7), ********** (8), ********** (9), ********** (10), ********** (11), ********** (12), ********** (13), ********** (14), ********** (15) y ********** o ********** (16), no podrá condenárseles a una pena superior a los veinticinco años de prisión, como se estimó en la referida sentencia de veintisiete de julio de dos mil seis.

Resulta aplicable la tesis aislada sustentada por esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que se transcribe a continuación:

"PENA, AGRAVACIÓN INDEBIDA DE LA, CUANDO EN SEGUNDA INSTANCIA SE ORDENA REPOSICIÓN DEL PROCEDIMIENTO. Tanto el juzgador de primer grado, como el de apelación, al aumentar a los acusados las sanciones que, en una primera sentencia había impuesto el a quo, incurren en violación al artículo 21 constitucional, cuando oficiosamente suplen al titular de la acción persecutoria, si tácitamente éste se conformó con aquella condena originaria señalada a los reos; en primer lugar, si la reposición del procedimiento fue decretada por el ad quem al resolver el recurso de apelación interpuesto exclusivamente por los acusados; y en segundo, si el representante social ya no aportó nuevas pruebas que pudieran agravar la situación de los entonces procesados. La declaración de nulidad recaída al inicial fallo, no puede redundar en perjuicio de los reos, porque en ese aspecto el órgano persecutor se manifestó conforme. De tal suerte, la nueva sentencia no puede excederse en la imposición de las penas decretadas, porque al respecto el juzgador ya había ejercitado y determinado su arbitrio judicial."(181)

No pasa desapercibido para esta Primera Sala que de acuerdo con la mecánica de los hechos se desprende la existencia de varias conductas que produjeron igualmente varios resultados y, por tanto, que desde un punto de vista sustantivo sí se actualizó un concurso real de delitos; sin embargo, como las reglas de aplicación de penas en este último caso pueden acarrear mayores perjuicios que la aplicación de las correspondientes a las del concurso ideal que tomó en consideración el juzgador en su primigenia sentencia de veintisiete de julio de dos mil seis, entonces no se debió modificar esa apreciación, pues aunque es equivocada beneficia a los quejosos. Lo anterior en estricto apego al principio de non reformatio in peius.

f. Finalmente y con fundamento en el artículo 97 del Código Federal de Procedimientos Penales(182) se le concede a la responsable un plazo de 30 (treinta) días hábiles para dar cumplimiento a la ejecutoria de amparo a que este toca se refiere, contados a partir de la notificación de esta sentencia.

La concesión se hace extensiva a los actos de ejecución atribuidos al director del Centro de Readaptación Social número 14 "El Amate" en el Estado de Chiapas, en tanto no se reclamaron por vicios propios.

Sirve de apoyo la jurisprudencia sustentada por la otrora Tercera Sala de este Máximo Tribunal del País, que establece lo siguiente:

"AUTORIDADES EJECUTORAS, ACTOS DE, NO RECLAMADOS POR VICIOS PROPIOS. Si la sentencia de amparo considera violatoria de garantías la resolución que ejecutan, igual declaración debe hacerse respecto de los actos de ejecución, si no se reclaman, especialmente, vicios de ésta."(183)

OCTAVO. Conclusión. Con apoyo en las consideraciones expuestas en los apartados precedentes debe señalarse que la presente resolución en el juicio de garantías promovido por los quejosos debe concluir con las siguientes declaraciones:

1. En términos de lo expresado en el considerando tercero de este fallo se sobresee en el presente juicio de garantías respecto de los quejosos ********** (1), ********** (2), ********** (3), ********** (4), ********** (5) y ********** (6).

2. En términos de lo expuesto en el apartado XIV del considerando séptimo de este fallo la Justicia de la Unión ampara y protege a ********** (1), ********** (2), ********** (3), ********** (4), ********** (5), ********** (6), ********** (7), ********** (8), ********** (9), ********** (10), ********** o ********** o ********** (11), ********** (12), ********** (13), ********** (14), ********** (15), ********** (16), ********** (17), ********** (18), ********** (19), ********** (20), ********** (21), ********** (22), ********** (23), ********** (24) y ********** o ********** (25) al no haberse justificado la condena en su contra respecto de los delitos de portación de arma de fuego sin licencia y portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, por lo que se ordena su inmediata y absoluta libertad por lo que a dichos delitos se refiere.

3. En términos de lo argumentado en el apartado XVI del considerando séptimo de esta ejecutoria la Justicia de la Unión ampara y protege a ********** (1), ********** (2), ********** (3), ********** (4), ********** (5), ********** (6), ********** (7), ********** (8) y ********** (9) **********, al no acreditarse con los medios de prueba que tomó en cuenta la autoridad responsable al dictar el acto reclamado su responsabilidad penal en la comisión de los delitos de homicidio calificado y lesiones calificadas, por lo que se ordena su inmediata y absoluta libertad por lo que a dichos delitos se refiere.

4. En términos de lo dispuesto en los apartados XVI y XVII del considerando séptimo de esta resolución la Justicia de la Unión ampara y protege a ********** (10), ********** (11), ********** (12), ********** (13), ********** (14), ********** o ********** o ********** (15), ********** (16), ********** (17), ********** (18), ********** (19), ********** (20), ********** (21), ********** (22), ********** (23), ********** (24) y ********** o ********** (25), para el efecto de que la autoridad responsable deje insubsistente el acto reclamado, por lo que a dichos quejosos se refiere y, en su lugar, dicte otra resolución en la que reitere las cuestiones relativas a la existencia de los delitos de homicidio calificado y lesiones calificadas; en tanto que, respecto de su responsabilidad penal, deberá atender a los siguientes lineamientos:

a. La autoridad responsable se circunscribirá a la valoración, única y exclusivamente, del material probatorio a que se ha hecho referencia en el presente considerando, esto es, se ocupará sólo de aquel que invocó en su sentencia y que no fue declarado ilícito por esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, mas no de aquel que, si bien no fue valorado por el Tribunal Unitario responsable, obre en autos y su contenido sea perjudicial para los quejosos. Lo anterior en atención al principio penal de non reformatio in peius, en virtud del cual la nueva sentencia por ningún motivo podrá concluir en penalidad o consecuencias que pudieran empeorar la situación jurídica de los sentenciados.

b. En el nuevo ejercicio de valoración de la prueba que emprenda la responsable, ésta estará obligada a respetar en todo momento los principios constitucionales plasmados en la presente ejecutoria, entre los que se encuentran: los requisitos formales que debe reunir todo medio probatorio, la licitud de la prueba, expresada en la prohibición de dar valor jurídico de aquellas pruebas testimoniales que se basen en la imputación a partir de un álbum fotográfico o bien, a aquellas que se desahogaron en diversas averiguaciones previas y fueron ofrecidas por el Ministerio Público durante el proceso penal, la necesidad de que todos los medios probatorios sean desahogados ante el Juez de la causa y no ante otra autoridad, el principio de equidad en la valoración de la prueba, entre otros, los cuales han sido explicados a partir del considerando sexto de esta sentencia.

c. Asimismo, la autoridad responsable deberá confrontar el material probatorio y que ha sido considerado lícito por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para decidir sobre la responsabilidad penal de los quejosos.

d. En caso de considerar acreditada su responsabilidad penal, ello deberá ser en términos de lo dispuesto en la fracción VIII del artículo 11 del Código Penal para el Estado de Chiapas vigente, razón por la que al aplicar la sanción correspondiente deberá atender a lo dispuesto en el párrafo segundo del artículo 54 del propio ordenamiento legal citado, en el entendido de que no podrá variarse el grado de culpabilidad previamente determinado a los quejosos (mínimo) ni la declaratoria de que en la especie se actualizó un concurso ideal de delitos.

e. En caso de que determine condenar a los quejosos deberá considerar, para efectos de la sanción a imponer, un grado de culpabilidad mínimo.

Por lo expuesto y fundado, y con apoyo además en los artículos 107, fracciones II y III, inciso a), de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 1o., fracción I, 76, 76 Bis , fracción II, 77 y 78 de la Ley de Amparo; así como el 1o., fracción I, 17 y 21, fracción III, inciso b), de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, se:

RESUELVE:

PRIMERO. Se sobresee en el juicio por cuanto a los quejosos **********, **********, **********, **********, ********** y **********, en los términos que se han precisado en el considerando tercero de esta ejecutoria.

SEGUNDO. La Justicia de la Unión ampara y protege a **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, ********** o ********** o **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, ********** y ********** o **********, contra los actos que reclamaron del Primer Tribunal Unitario del Vigésimo Circuito como ordenadora y del director del Centro de Readaptación Social número 14 "El Amate" en el Estado de Chiapas como ejecutora, en términos de lo señalado en el apartado 2 del considerando octavo de este fallo.

TERCERO. La Justicia de la Unión ampara y protege a **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, ********** y **********, contra los actos que reclamaron del Primer Tribunal Unitario del Vigésimo Circuito como ordenadora y del director del Centro de Readaptación Social Número 14 "El Amate" en el Estado de Chiapas como ejecutora, en términos de lo señalado en el apartado 3 del considerando octavo de este fallo.

CUARTO. La Justicia de la Unión ampara y protege a **********, **********, **********, **********, **********, ********** o ********** o **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, **********, ********** y ********** o **********, contra los actos que reclamaron del Primer Tribunal Unitario del Vigésimo Circuito como ordenadora, y del director del Centro de Readaptación Social Número 14 "El Amate" en el Estado de Chiapas como ejecutora, en términos de lo señalado en el apartado 4 del considerando octavo de este fallo.

Notifíquese; con testimonio de esta resolución, devuélvanse los autos al Tribunal Unitario de origen, con fundamento en el artículo 106 de la Ley de Amparo requiérasele para que a la brevedad informe sobre el cumplimiento que dé a esta ejecutoria.

Así, lo resolvió la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por mayoría de cuatro votos de los señores Ministros: José de Jesús Gudiño Pelayo, José Ramón Cossío Díaz (ponente), Juan N. Silva Meza y Olga Sánchez Cordero de García Villegas, en contra del voto emitido por el presidente Sergio A. Valls Hernández, quien formulará voto particular.

En términos de lo previsto en los artículos 3, fracción II, 13, 14 y 18 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, en esta versión pública se suprime la información considerada legalmente como reservada o confidencial que encuadra en esos supuestos normativos.

Nota: La tesis de rubro: "DEFENSA ADECUADA EN LA AVERIGUACIÓN PREVIA. LA FALTA DE ENTREVISTA PREVIA Y EN PRIVADO DEL INDICIADO CON SU DEFENSOR, NO RESTA, EN TODOS LOS CASOS, EFICACIA PROBATORIA A LA CONFESIÓN RENDIDA (INTERPRETACIÓN DE LA FRACCIÓN II, EN RELACIÓN CON LAS DIVERSAS IX Y X DEL ARTÍCULO 20, APARTADO A, DE LA CONSTITUCIÓN FEDERAL)." citada en esta ejecutoria aparece publicada con la clave 1a. CC/2005 en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XXIII, enero de 2006, página 720.