DECLARACIÓN CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0060/2019
Tribunal Constitucional Plurinacional de Bolivia

DECLARACIÓN CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0060/2019

Fecha: 04-Sep-2019

“PREÁMBULO

La historia de San Carlos se inicia a finales de enero de 1790, cuando la Real Audiencia de Charcas analiza la iniciativa del prebendado Andrés del Campo y Galicia quien planteo la idea de formar un pueblo, con recursos propios, iglesia y una casa parroquial para los Yuracaré y la disposición del Presbítero Pedro Joseph de la Roca de hacerse cargo de la evangelización, sin percibir salario alguno, concluye dando el visto bueno para la fundación del pueblo ubicado en la loma de Santiago.

Los primeros asentamientos datan del primer trimestre de año 1792, época en la que la comunidad Yuracare del Surutú va poblando San Carlos, ocupando precarias viviendas. La historia nos señala que antes de estos asentamientos planificados ya vivían antiguas poblaciones de la etnia Chané de cultura Arahuac que llegaron desde el Beni por vía fluvial.

Los antiguos chanés eran agricultores, cazadores y pescadores; con un sistema social desarrollado donde los linajes determinaban los rangos sociales. Eran un pueblo sedentario, construían asentamientos densamente poblados, con grandes casas comunes y rodeadas de sus cultivos. Utilizaban hábilmente la cerámica, labraban la piedra, y enterraban a sus muertos junto con herramientas, utensilios y víveres; pero su permanencia en esta tierra fue temporal, sin embargo dejó un legado muy importante como cultura viva.

El pueblo de San Carlos comenzó a tener vida la primera mitad del año 1792, con pequeñas casas y una pequeña capilla y gracias a una donación de 200 cabezas de ganado para la población Yuracaré, asentada en esta tierra, comienza así a ejercer su vocación pecuaria a la que años más tarde se sumaría la actividad agrícola, que hasta hoy practica.

La decisión de los nuevos pobladores de subordinarse al Rey Carlos IV de España, se tradujo en la adopción del nombre de este rey a la nueva tierra que habrían de habitar. Más tarde el Presbítero Andrés del Campo fue quien propuso el nombre de San Carlos, con la idea de poner al nuevo poblado bajo la protección del patrono San Carlos Borromeo.

A mediados de la década de los años sesenta se inician los asentamientos de ‘colonos’, que fueron ocupando territorio de San Carlos, atraídos por la abundante riqueza natural y las bondades de su tierra; estos asentamientos se dieron principalmente en los distritos de Antofagasta, Santa Fe y Surutú Antacawa. Esta población llega principalmente de Yapacaní, cuya colonización se inició en 1937 y tuvo un fuerte impulso con la reforma agraria del año 1953.