FACULTAD DE INVESTIGACIÓN 1/2007 (DICTAMEN). CÁMARA DE DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LA UNIÓN.
Suprema Corte de Justicia de la Nación

FACULTAD DE INVESTIGACIÓN 1/2007 (DICTAMEN). CÁMARA DE DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LA UNIÓN.

Fecha: 13-May-2006

La Notario Público Número En Lo Que Interesa Expresó

"... procedemos a bajarnos de la unidad y al caminar sobre la calle de Bustamante, hacia el zócalo de la ciudad; en ese momento los policías exhortaron a los manifestantes que se encontraban en esa calle que desalojaran pacíficamente la misma y se retiraran del centro de la ciudad; pero los manifestantes hicieron caso omiso a esta petición y reaccionaron violentamente en contra de los elementos de la Policía Preventiva, ya que los agredieron verbalmente y comenzaron a lanzar piedras a los policías; por lo que los policías, al ver en peligro su integridad lanzaron dos granadas de gas lacrimógeno, con la finalidad de que disolviera el grupo de choque formado por los manifestantes, provocando con ello, que se retiraran de esa calle y corrieran hacia el zócalo, es decir que corrieron hacia el lado norte de la ciudad; fue en ese momento que algunos policías levantaron los toldos o carpas de plástico que habían dejado las personas que fueron desalojadas y se abrieron paso para continuar caminando.

"A continuación, el teniente *SUJETO 4*, dio la orden de seguir adelante por la misma calle de Bustamante, y una vez constituidos en la esquina formada por las calles de Bustamante y Aldama, los elementos policíacos, dijeron a un grupo de manifestantes sin violencia alguna, que se retiraran de manera pacífica de dicho lugar, orden que fue obedecida por los mismos, sin la necesidad de hacer uso del equipo que portaban.

"Avanzando un poco más, y al llegar a la esquina formada por las calles de Las Casas y Bustamante, se les vuelve a exhortar a los manifestantes, de manera pacífica que desalojen ese lugar, a lo que obedecían sin presión alguna.

"Avanzamos hacia el zócalo de la ciudad, en donde no encontramos civiles ni resistencia, salvo que se oían por megafonía y a coro, consignas de protesta en contra del gobernador del Estado, licenciado *SUJETO 16*, diciendo: ‘ya cayó, ya cayó, *SUJETO 16* ya cayó’, en reiteradas ocasiones.

"Una vez, en el zócalo de la ciudad, a un costado de la iglesia de catedral, y siendo aproximadamente las cinco horas con quince minutos de la mañana, nos quedamos esperando el retiro de los protestantes por un lapso de veinte minutos, para posteriormente seguir avanzando hacia el norte, con dirección a la calle de García Vigil, sin tener ninguna resistencia por parte de los manifestantes, por el contrario observé que hacia la calle de Hidalgo, un grupo de civiles avanzaron pacíficamente, para salir de la Alameda de León.

"Al avanzar lentamente con el grupo de policías preventivos, a cargo del teniente *SUJETO 4*, me pude percatar que a su paso destendían algunos de los toldos que había en la plaza de la alameda, con herramientas que encontraban en el camino, para poco a poco abrirse paso y dirigirse hacia la calle García Vigil; y precisamente enfrente de la puerta principal de la iglesia catedral, un grupo de tres personas del sexo masculino se resistieron a irse pacíficamente, por lo que el teniente *SUJETO 4*, les pidió pacíficamente su cooperación para retirarse, y optaron por irse.

"Más adelante (aproximadamente a las cinco horas con treinta y cinco minutos de la mañana), y ya constituidos sobre la esquina formada por las calles de García Vigil y Matamoros, se observó que a la altura de la calle de Allende se encontraba un grupo muy grande de manifestantes, quienes al ver la presencia policial, comenzaron a gritar consignas protesta (sic) en contra del gobierno.

"Una vez cerciorada que el operativo había cumplido con su finalidad, y que los manifestantes se disolvieron y se retiraron hacia la parte norte de la ciudad, siendo aproximadamente las siete horas con quince minutos de la mañana, y sin otro hecho que certificar, me retiré del lugar de los hechos, ya que me percaté que mi integridad física y mi vida podían correr peligro, toda vez que se estaban reagrupando los maestros disidentes, por diferentes puntos del centro de la ciudad ..." (página 45 vuelta a 46).

Finalmente, el notario público 89 en el acta relativa asentó, entre otras cuestiones, lo que a continuación se cita:

"... siendo las cuatro horas con cuarenta y seis minutos de este día, el suscrito notario arriba, en compañía del agrupamiento de policía, a la intersección de las calles de Zaragoza y J.P. García, en el centro de la ciudad de Oaxaca, procediéndose de inmediato a avanzar sobre la calle de J.P. García, en la cual se observan tiendas de campaña, lonas amarradas a los pretiles y herrería de las construcciones que sobre dicha calle se encuentran, así como estructuras tubulares que sirven de soporte para las lonas, dándose fe que en el interior tanto de las tiendas de campaña como de las lonas no hay ninguna persona, apreciándose que fueron abandonadas. Acto seguido, los elementos de la policía, proceden a desprender las precitadas lonas y desarmar las tiendas de campaña, haciéndose constar que en el interior de las mismas no existen artículos de valor, ni aparatos eléctricos, sólo colchonetas, cobijas, cartones, artículos de aseo personal y para cocinar. Asimismo, se procedió a avanzar sobre la calle de J.P. García, cruzando las calles de Aldama, Las Casas, Trujano, en dicho punto el grupo de policía se divide en dos, uno de ellos avanza hasta la calle de Hidalgo y el otro dobla hacia la derecha en dirección del zócalo, cruzando en su trayecto la calle de 20 de Noviembre, estando en esta última calle mencionada, se da fe que no hay nadie dentro de las tiendas de campaña y de las lonas que se encuentran amarradas de las construcciones vecinas, procediendo los elementos de la policía a desamarrar las lonas y a desarmar las tiendas de campaña. He de mencionar que durante el recorrido realizado a lo largo de las calles referidas, se aprecian letreros que indican: ‘D-I-15 Cañada Tenango’, ‘D-I-95 Teotitlán Cañada’, ‘D-I-200 Yosondua’. A continuación, procedo a caminar sobre la calle de 20 de Noviembre, cruzando las calles de Hidalgo e Independencia, sin que se observe algún movimiento violento o rechazo a la policía: Siendo las cinco horas con cincuenta y tres minutos y habiendo acompañado al grupo de la policía referida al inicio de esta acta, nos encontramos en la esquina que forman las calles de Independencia y García Vigil, advirtiendo en dicho lugar que existen dos grupos de personas, al parecer inconformes con la actuación de la policía gritando consignas en contra de ellos, uno de esos grupos está situado en la esquina de la calle Independencia y Macedonio Alcalá y el otro en la intersección de las calles de Independencia y Veinte (sic) de Noviembre, es decir, a ambos lados de (sic) grupo de policía que acompaño. Se da fe de la agresividad de los mencionados grupos de inconformes en contra de la policía y al avance de los elementos de seguridad, aquellos se iban replegando aventando piedras y objetos a los policías. Una vez verificado lo anterior y habiendo quedados (sic) grupos de seguridad en las esquinas mencionadas a fin de resguardar el orden, procedo a retirarme de dicho lugar, siendo las ocho horas, dando por concluida mi actuación y dirigiéndome a la notaría del suscrito ..." (página 75 vuelta).

En relación con la forma en la que se dieron los hechos durante el desalojo, conviene tener presente lo expresado por el entonces director general de Seguridad Pública en la entrevista sostenida con los Magistrados comisionados el veintiocho de agosto de dos mil ocho, quien dijo:

"... Conforme voy avanzando, en la segunda sección, es decir, treinta que vienen perfectamente bien equipados y los otros que solamente vienen para quitar cables, desarmar las casas de campaña y todas esas cosas, continúo avanzando, muchas piedras, muchos maestros que se quedaron empezaron a decir ‘yo no me voy, yo no me voy’, ninguno fue detenido simplemente se les invitaba a que se retiraran. Seguimos avanzando a lo largo, pasamos la plancha del zócalo capitalino, seguimos avanzando hacia Santo Domingo, siempre guardando la sección ... llega el momento hasta que estas personas yo las desalojo, abro las vías, las llevo hasta Santo Domingo aproximadamente, y mi gente de las segundas columnas comienzan a juntar todo el campamento, las mantas, los plásticos y los empiezan a arrinconar para abrir las avenidas ... Hablo por teléfono con el señor secretario general de Gobierno ... para darle parte, pues ya había abierto las avenidas y los manifestantes se encontraban en Santo Domingo ... cuelgo el teléfono y en ese momento se empiezan a escuchar disparos, todos nos ponemos hacia la acera excepto un policía que cae en ese momento, un impacto de bala le da en la rodilla ... entonces me empiezan a dar parte por radio que hay camiones a los cuales les rociaron gasolina, los incendiaron y se los estaban aventando a los policías, entonces doy la orden de que obviamente no hay quien contenga un autobús en movimiento, que se peguen todos a las aceras ... siguen presionando, empieza a haber luz de sol ... cuando va saliendo el sol nosotros sacamos del campamento aproximadamente setecientas personas, empiezo a pedir parte, en cada calle había entre mil quinientas o dos mil personas, sin embargo, yo no tenía la conceptualización de cuánta gente había exactamente replegada hacia Santo Domingo ... La segunda calle me la repliegan en cinco minutos, o sea, me la hacen retroceder en cinco minutos; hablo pidiendo si podía despegar un helicóptero y me dicen que sí, ordeno que suban dos elementos de seguridad pública con granadas y una radio, despega el helicóptero, yo me estoy manteniendo ahí con los cascos, con los escudos ... el helicóptero empieza a salir del área apenas clareando, cuando ya pudo salir el helicóptero lo que él veía, no le puedo decir cuántos son, sino la información que le pedí ¿por cada uniformado, cuántos ves de civil? Y me dice que aproximadamente que por cada uniformada él ve cinco o seis de civil y que en algunos puntos ve hasta ocho personas de civil por cada uniformado ... Me empiezan a decir que están a punto de romper la distancia visual de treinta metros y les ordeno a los elementos que están en el helicóptero que avienten granadas de gas para poderlos abrir ¿por qué? porque era lo que hacían y que nunca me lo habían hecho en Oaxaca, gente muy bien preparada que en el momento en que yo aventaba la granada había gente con los tapabocas y los suéteres mojados en vinagre, iban, agarraban la granada y me la regresaban, entonces obviamente no surtía el efecto que yo quería ... cuando empiezo a ver que hay mucha organización y que estábamos muy rebasados comienzo a hacer mi retirada, llega la Policía Auxiliar, efectivamente cuando la Policía Auxiliar y la Policía Ministerial me empiezan a cubrir la retirada, básicamente en este punto, rompo mi distancia visual ya en la retirada ... me sustraen una mujer policía y a dos elementos que medio los golpean pero pueden salir corriendo ... nos cubren la retirada, una cantidad exorbitante de manifestantes por toda la retirada nos fueron apedreando ..." (carpeta IV de actas originales a ex funcionarios del Gobierno del Estado de Oaxaca, página 1520 vuelta).

De lo hasta aquí expuesto se aprecia que el operativo de que se trata se implementó con motivo de la orden emitida por un agente del Ministerio Público tendente a impedir que se continuaran cometiendo los delitos de daños en propiedad y en el patrimonio cultural. Dicho operativo inició aproximadamente a las cuatro horas con cuarenta minutos del catorce de junio de dos mil seis, momento en el que los siete grupos comenzaron a hacer el recorrido previamente establecido. Durante éste, se solicitó a los manifestantes que desalojaran el centro con lo que se generaron reacciones de diversa índole, pues en algunos casos abandonaron el lugar ocupado y, en otros, agredieron a los policías. Es importante apuntar que al inicio del operativo todos los grupos fueron avanzando por la ruta establecida, sin embargo, con el transcurso del tiempo los manifestantes se agruparon y organizaron una defensa, al grado de que la policía preventiva tuvo que retirarse del centro para lo que requirió apoyo tanto de otras corporaciones policíacas como de un helicóptero desde el cual se lanzaron cartuchos de gas lacrimógeno.

En relación con lo anterior, conviene destacar que una de las fedatarias públicas que presenció los hechos de manera destacada apuntó que se retiró del lugar porque "me percaté que mi integridad física y mi vida podían correr peligro, toda vez que se estaban reagrupando los maestros disidentes, por diferentes puntos del centro de la ciudad". Asimismo, un diverso fedatario apuntó que los manifestantes empezaron a agredir a los policías. Llama la atención el hecho de que los policías lograron ingresar hasta el centro de la ciudad de Oaxaca e, incluso, prácticamente desalojarlo, sin embargo, cuando se encontraban en el centro fueron cercados por los manifestantes motivo por el cual aquéllos tuvieron que ser apoyados en su retirada.