Auto Supremo AS/0386/2019-RRC
Tribunal Supremo de Justicia Bolivia

Auto Supremo AS/0386/2019-RRC

Fecha: 24-May-2019

II.2. De las apelaciones restringidas y su resolución


De forma paralela a todo lo anterior, otro grupo de víctimas que escapo de los agresores y no logro cruzar el cerro de "Rumy Rumy", se refugió en un cuartito en la casa de Víctor Cutipa ubicada en la Av. Diagonal Jaime Mendoza antes de llegar al cruce de Azari lado derecho de ida a Tarabuco, donde una vez que ingresaron varias víctimas, recibieron amenazas de ser quemados con gasolina o hacerles explotar con dinamitas sino salían, entre los agresores se encuentran Jamill Pillco y Cristian Flores y que el acusado Cristian Flores grita "de una vez pa que los llevemos ya están aquí abajo" y minutos más tarde Cristian Flores de la casa del señor Víctor Cutipa baja a las víctimas hasta la carretera y dice no los toquen, no los toquen a la plaza a la plaza, son separados por la turba, por un lado a los ancianos, mujeres y niños y por otro lado hacia la carretera a los hombres a quienes les hicieron un "callejón oscuro" donde después de insultarlos los golpearon, ya en la carretera les hicieron sacar sus calzados, y luego en fila los llevaron hacia el centro de la ciudad, obligándolos a desnudarse el torso, en el recorrido por la calle "Daniel Calvo" las víctimas coaccionadas están bajando con el torso desnudo y escoltados por varios jóvenes entre los que se encuentran Cristian Flores y Juan Carlos Zambrana, Cristian Flores y en todo el camino los golpean y hacen gritar contra Evo Morales, así como les hacen vivar por la capitalía y por Savina Cuellar conduciéndolos por la fuerza hasta la plaza 25 de mayo donde los obligan a marchar alrededor de la plaza y luego los pusieron de rodillas obligándoles a cantar el himno a Chuquisaca y les quemaron una Wiphala, un poncho y un pasacalle con la imagen del presidente Evo Morales.

Asimismo, se tomó convicción conforme a la atestación de Marcelo Mamani Palancusi que en mayo de 2008, se reunieron en ambientes de la calle Estudiantes dirigentes de la FUL a la Cabeza de Antonio Jesús, que Alvaro Rios y otros ejecutivos, determinaron el desembolso de dineros para la compra de lo que él testigo llamo las "velitas" (cachorros de dinamita), además de petardos, coca y cigarros.

II.2. De las apelaciones restringidas y su resolución